Entre los raperos, y tratándose en particular de combates improvisatorios, es clave la habilidad para dar la estocada al contrincante al cierre del contraaque verbal, es lo que en su argot conocen como ‘punchline’, o la ‘línea matona’.

De los candidatos de Atarjea, Santa Catarina, Xichú, Victoria, Tierra Blanca, San José Iturbide, Doctor Mora y San Luis de la Paz, mínimo de los que compiten desde la oposición, se esperaría creatividad y arrojo para al modo de los exponentes del hip hop, lanzar dardos a sus contrincantes que pongan intensidad y sustancia a la contienda. Tela hay mucha de donde cortar.

Sin embargo, tanto en sus mensajes en barrios o rancherías, o en esos diálogos tan de moda en las redes donde los entrevistadores hacen más relaciones públicas que periodismo, para decepción de la audiencia que no anda tras tinacos o dinero para decidir su voto, sino buscando las mejores opciones, hasta ahora en las campañas todo son lugares comunes, terciopelo y cobardía.

Quién sabe en qué país o estado vivirán quienes buscan cargos públicos, porque se están conduciendo como si la corrupción en esta región no tuviera nombres ni apellidos, tampoco la impunidad, la inseguridad, el saqueo de los recursos naturales, ni hay responsables concretos de los servicios públicos deficientes, ni de la libertad con la que opera el crimen organizado. Pareciera que todas esas terribles heridas las vino a provocar alguna divinidad y no son responsabilidad de personas y funcionarios de carne y hueso que viven en los mismos pueblos que nosotros.

Todos hablan en abstracto de buenas intenciones, pero le sacan la vuelta a los fierros calientes, no aportan datos, argumentos, pruebas, ni confrontan; los más hábiles solo se refieren a las problemáticas de fondo con generalidades y evasivas, los más novatos no pasan en sus discursos de copiar y pegar frases gastadas como cualquier chamaco que googlea la tarea.

Ningún candidato o candidata está mostrando nivel siquiera para sostenerle unos minutos una batalla en las artes de la oralidad a cualquier rapero mediano. Y ya no hablemos de ponerles enfrente un buen poeta serrano, no dan el kilo, solo harían el ridículo frente a esos juglares acostumbrados a ‘topadas’ que duran una noche entera…

La nueva musculatura de Elba Esther…

Tome nota: si a usted le cosquillean las ganas de entrar a la política pero lo duda porque no tiene mucho que ofrecer, no se preocupe, hay varias opciones a su alcance, por ejemplo, lo recibirán con brazos abiertos en el nuevo partido familiar de la exlideresa del SNTE y hasta hace poco presidiaria Elba Esther Gordillo. Ya que se vincule con alguno de los muchos operadores de esa señora encarcelada todo el sexenio de Peña Nieto, no necesita más que una buena cámara de video, y un poco de labia para venderse como el más picudo y sácale punta del barrio.

Siga el ejemplo de este candidato fisicoculturista, sobrino de un exdirigente magisterial de San Luís de la Paz. El aludido tiene licenciatura en administración, pero sus experiencias y únicas prendas en su corta juventud han sido alentar los cuerpos atléticos ludovicenses desde un gimnasio de su propiedad y desempeñar un cargo en la Dirección de Obras Públicas en Victoria. Sin embargo, en un video promocional, al tiempo de mostrar la musculatura y moverse como quien aparece en una pasarela, se ofrece como todo un experto y virtuoso para ser alcalde:

“Estimados amigos ludovicenses, tengo 32 años yo no vengo a prometerte cosas que son obligación de cualquier alcalde en activo, (…), yo vengo a ofrecerte mi experiencia en administración pública y en buen gobierno. Como tu, soy un ciudadano cansado de que las cosas no se hagan como se debe… Con tu voto habremos de demostrar que existimos jóvenes con verdadera experiencia…” (Óscar Ramírez, candidato a Presidente municipal de San Luis de la Paz, por Redes Sociales Progresistas).

Como en festival escolar…

Será por la nostalgia de las clases presenciales, pero el PVEM presentó a su candidato a diputado local por el Distrito II en un evento con formato de festival escolar, no porque hubiera niños, sino porque poco faltó para escuchar declamaciones a la primavera.

El escenario fue la Alameda de San Luís de la Paz y como hacen en las escuelas cuando los profesores dirigen eventos, invocando frases de próceres presentaron a las ‘personalidades distinguidas del presídium’, aunque ante la ausencia de público solo ellos se aplaudían a sí mismos. Luego, como si se tratara de gallos que desde antes de ponerse la navaja ya están desplumados, el conductor pidió ofrecieran ‘unas palabras de aliento’.

En su turno, el aspirante a legislador Daniel Chávez, que se autonombra ‘El Profe’, con su intervención dejó entrever que el verde le pinta bien pero por su novatez, y cuando se refirió a quienes lo cobijan, parecía que hablaba de algún respetable partido de Europa, y no de este oportunista PVEM que se vende al mejor postor y cuya única proeza ambiental es reciclar políticos en desgracia y reclutar personas ingenuas. Bien dice el refrán, ‘el que no sabe de carne, con pajarilla lo engañan’:

“Inicié mi carrera política apenas hace unos meses, sin experiencia de por medio me postulé para candidato a Presidente municipal de San José Iturbide con solo unos pesos en la bolsa, hoy a invitación del partido Verde, soy candidato a diputado local por este Distrito y ahí en el partido encontré la diversidad que se vuelve unidad y la pluralidad que se convierte en fuerza. Reconozco al partido Verde como una gran institución” (Daniel Chávez, candidato PVEM).