Buscan a responsables por explosión a niños

Ana Lilia Ojeda

San Francisco del Rincón.- La familia Aguilar y habitantes de la comunidad de Barrio de Guadalupe del Mezquitillo en San Francisco del Rincón, piden justicia para los cinco pequeños que, la tarde del martes, se vieron afectados por la explosión de pólvora que alguien dejó presuntamente abandonada a la intemperie, imprudentemente, en un camino, en la parte posterior de la cohetería Don Max.

Los niños, de familias de escasos recursos, están lesionados de cara, brazos, manos y piernas por la explosión de la pólvora, que les quemó cuando llevaban a pastar a los borregos. A uno de ellos se le derritió en la cara una cachucha sintética y una camisa con estampados.

A diferencia de otras ocasiones, cuando el martes pasado llevaban a las cerca de 45 chivas a alimentarse al campo, quedaron expuestos a desechos de pólvora en un camino vecinal, primero pasaron las chivas, vieron que se levantó mucho polvo, se escuchó un silbido y de pronto Modesto de 7 años quedó envuelto en lumbre.

Intentaron correr a otro lado, pero al ver a Modesto se fueron hacia él tratando de apagarlo y fue que a todos los alcanzó la ola de fuego que los envolvió.

Los hermanos Ubaldo de 11 años y Leonardo de 9 años quién este domingo cumple años; así como sus primos Daniel de 12 años y José Matías de 6 años (ambos hermanos), ya están en casa recuperándose, luego de haber sido atendidos en el Hospital Pediátrico de León, pero sin poder dormir del todo, porque el sobresalto los despierta.

Sólo Modesto Aguilar sigue internado, lo llevaron a Guadalajara en lo que lo pueden trasladar a Texas, una vez que el clima de la nevada se los permita.

La fuerza de los pequeños fue impresionante, solos llegaron a pedir apoyo, pero antes fueron a encerrar a las chivas al corral a 800 ó 900 metros de distancia.

Llegaron con una de las mamás de los niños. Ubaldo no había notado que él también se había quemado, pedía auxilio para sus primos y hermano que se quemaron… mientras él estaba igualmente afectado, de ahí fue correr a llevar a servicio urgente a los niños al Hospital Comunitario de San Francisco y luego a León.

Averiguación en proceso

Las tres familias Aguilar quieren confiar en la autoridad y que se haga justicia, en casa nadie les ha ido a preguntar nada, sólo en el Hospital Pediátrico, estuvieron a preguntarles detalles del accidente, la ropa en su mayor parte quedó sólo tiesa, no quemada.

Esto en el caso de los cuatro niños dados de alta, en cambio la ropa de Modesto es a quien le afectó en demasía, comentó don Juan Aguilar Padilla, abuelo de dos de ellos y tío de otros tres menores. Las autoridades de la Agencia de Investigación abrieron una carpeta del caso.

La familia y los vecinos aclaran “no queremos que haya más niños o personas lesionadas, nada más pedimos que la empresa por lo menos se haga responsable y apoye con las curaciones, los hechos ya pasaron de eso ya no hay vuelta atrás, pero hay que evitar haya más accidentes” insistió Juan Aguilar Padilla.

Mientras uno de los vecinos de una de las tienditas del lugar agregó: “no se vale que los niños se hayan accidentado así, son gente buena y ahora están sufriendo por negligencia de quienes dejan tirada pólvora en el camino, debían venir los del Ejército a revisar ese polvorín que se puso hace tres años dentro de la comunidad, no debería de estar aquí”.

Ubaldo Aguilar Rangel, papá de Ubaldo y Leonardo, refirió que lamentablemente la cohetera empezó a barbechar en el pedazo de tierra donde fue el accidente “parece que quieren borrar la evidencia sólo espero que las autoridades sí hayan venido a investigar directamente en el lugar, y se haga justicia para los niños y que no haya más accidentes de este tipo eso es lo importante, en el lugar del accidente se hizo un boquete circular y ahora ya no está”.

Apoyos necesarios

Las familias Aguilar Araujo, Aguilar Guerrero y Aguilar Lira, viven al día, la mayoría de los papás trabajan en el campo, y sus mamás están con ellos en casa, la comunidad se ha unido para hacer una alcancía que está en la tienda de abarrotes de la abuelita de Ubaldo y Leonardo, ahí empezaron a cooperar. Y Dios les apoya a salir el día.

El dinero servirá para comprar gasas parafinadas especiales, pues cada paquete cuesta cerca de tres mil 500 peso y se requieren hasta 20 paquetes por día para los niños en las curaciones.

Si alguien puede y quiere ayudar a las tres familias pueden ponerse en contacto con una de sus tías, María Dolores, al número celular 476 139 72 89, y agradecen igualmente donaciones a la cuenta de Banorte con número 4915668455356550, que es de la misma tía quien está apoyando en la curación de los niños.

Consulta especial

Isabel Araujo Arellano, mamá de Ubaldo y Leonardo, expuso que el lunes tiene cita médica en el Hospital Pediátrico, estarán con el cirujano, ahí esperará tener nuevas referencias y recomendaciones médicas.

María Dolores, tía de los menores, agregó que igualmente el DIF Municipal se puso en contacto para ofrecer el respaldo por lo pronto en los traslados, para la atención médica y ya verán si es posible tener otro respaldo, pues al parecer igualmente les solicitaron algunas de las notas de compras de las gasas parafinadas a ver si es posible contar con esa atención de igual manera, pues en San Francisco no hay de este tipo de productos.

Los niños además de las gasas parafinadas, reciben en sus ojos gotas especiales diarias, así como para soportar el dolor, cada 6 horas consumen media dosis de tramadol, las gotas y las pastillas si las recibieron en el Hospital, sólo las gasas hay que comprarlas.

Los niños además de las gasas parafinadas, reciben en sus ojos gotas especiales diarias, así como para soportar el dolor, cada 6 horas consumen media dosis de tramadol, las gotas y las pastillas si las recibieron en el Hospital, sólo las gasas hay que comprarlas.