Redacción
Ciudad de México.-
Los Bills volvieron a ganar un partido de Playoffs luego de 25 años. Buffalo se impuso en casa por pizarra de 24-27 a los Indianapolis Colts, que al final pagaron por un par de decisiones de coacheo que pudieron haber derivado en puntos.

Josh Allen fue pieza clave en el avance del equipo de Sean McDermott a la ronda divisional, con 324 yardas por aire, 54 por tierra, además de dos pases de touchdown y uno de manera individual. Su conexión fue perfecta, sobre todo con Stefon Diggs y Gabriel Davis.

Y si bien los Bills siempre tuvieron el control del encuentro, siempre quedará la duda de lo que pudo haber pasado cuando en una jugada de cuarta y goal, en la que pudieron haber tomado ventaja 17-10, Frank Reich decidió intentar el touchdown, pero la defensiva contraria se impuso.

A partir de ese momento, la armada de Buffalo se fue encima. Vino una larga serie ofensiva que finalizó con un touchdown personal de Allen. Sí, los Colts estaban pagando haber rechazado los puntos, posteriormente fallaban otro gol de campo y una conversión y esas unidades fueron irrecuperables.

Los de casa jugaban con el tiempo, buscaban la posesión y sobre todo, la desesperación del rival. Y si bien Philip Rivers lanzó para 309 yardas y dos pases de touchdown, de nueva cuenta apareció el estigma de ser un quarterback con muchas yardas, pero sin victorias importantes.

En la última serie todavía pudieron hacer algo los Colts, pero la defensiva de los Bills volvió a aplicarse y así, ante 6 mil 772 aficionados, avanzan a los divisionales.

Rams corta el vuelo

En el segundo partido del día, de la ronda de comodines, los Rams lograron el pase. Su duelo contra Seahawks fue contrastante. Los californianos se aplicaron desde el inicio, estaban dispuestos a vencer la adversidad y gracias a una gran defensiva y a su ataque terrestre ganaron POR 30-13.

La actuación de ayer fue un reflejo perfecto de la temporada, por momentos con jugadas espectaculares y en otros, completamente desaparecidos del emparrillado.

MD