Luz Zárate

Celaya.- De mayo a la fecha, son más de mil personas con coronavirus que han sido atendidos por los sacerdotes que integran el equipo de ‘Capellanes Covid’ de la Diócesis de Celaya.

El sacerdote Carlos Sandoval, líder del proyecto, señaló que hasta finales de octubre iban 700 pacientes a los que se les apoyó con el sacramento de la Unción de los Enfermos, pero de ahí a enero la cifra subió a más de mil.

“Ha crecido la solicitud de atenciones. Empezamos con el Hospital General, luego el ISSSTE, el Seguro Social, luego los hospitales particulares y hoy tristemente son muchos los atendidos en casa y que nos piden el apoyo. Estamos hablando de cientos de personas.

Hasta octubre y principios de noviembre eran más de 700 personas atendidas, pero ahorita pasamos de mil, no tenemos un corte final hasta este día pero creemos que van más de mil 500, ha habido muchísimos”, señaló Carlos Sandoval.

A la par que aumentó la cifra de enfermos de covid-19, también incrementó la demanda en este apoyo espiritual que brinda el equipo integrado por 16 sacerdotes que apoya a los enfermos.

“Atendemos al paciente en la parte espiritual y emocional, pero también procuramos apoyar a la familia que no la pasa nada bien, igualmente en lo posible que los médicos, las enfermeras y el cuerpo médico para que no se sienta solo en esta tarea, que sienta que estamos cercanos”, mencionó.

Llevan 8 meses de labor

El equipo de ‘Capellanes Covid’ se formó en mayo pasado y asisten espiritualmente a los pacientes de esta enfermedad y además les dan la Unción de los Enfermos, así como a sus familias y al equipo médico que requieran apoyo anímico.

Los sacerdotes diariamente acuden a hospitales públicos y privados, así como a casas particulares donde hay pacientes que están aislados pero quieren confesarse o recibir la Unción de los Enfermos.

El padre Carlos Sandoval confesó que al principio sí llegaban a los hospitales con miedo, pues es una enfermedad desconocida y además existía el temor de contagiarse, pero al ver que los pacientes y sus familiares se sienten más confortados con el acompañamiento que les dan, eso les llena de fuerzas y ánimo para seguir con su labor. Aunque siguen un estricto protocolo de higiene.

Los sacerdotes están capacitados respecto a qué es la covid-19, cómo se maneja la enfermedad y sus implicaciones; así como en bioética y en la manera de protegerse.

EZM