Agencias

San Pedro.- Una caravana de unos 600 migrantes, en su mayoría nicaragüenses, hondureños, y cubanos, partió ayer de la ciudad hondureña de San Pedro Sula, con el objetivo de llegar a la frontera sur de Estados Unidos.

Varios cientos de migrantes, en su mayoría hombres jóvenes, mujeres y niños, se concentraron durante la noche y la madrugada en la Gran Central Metropolitana de autobuses de la ciudad norteña.

Pasadas, las 7 de la mañana, los migrantes partieron para comenzar el largo recorrido a pie hacia su primera escala: Guatemala. Más temprano salió otro grupo pequeño, de casi 100 personas, que luego se unió a la gran caravana.

Fabricio Ordóñez, jornalero hondureño, dijo que decidió unirse a la caravana con la meta de “darle una nueva vida a mi familia”.

Ver nota: Hombre armado toma rehenes en sinagoga de Texas

“El sueño de uno es estar en Estados Unidos para poder hacer muchas cosas en Honduras”, explicó tras reconocer que decidió salir del país centroamericano porque no tiene muchas esperanzas de que el nuevo gobierno de la presidenta Sale de Honduras nueva caravana de migrantes electa Xiomara Castro, quien tomará posesión el 27 de enero, pueda resolver en poco tiempo los problemas económicos y sociales del país que dejaron 12 años de gobiernos conservadores. “Han saqueado todo. Para que pueda levantar este gobierno va a ser muy duro”.

Foto: especial

“Sabemos que es un camino bien duro y le pedimos a Dios y al gobierno hondureño que por favor nos acompañen hasta la frontera en Guatemala, y que no nos pongan más retenes”, dijo el nicaragüense Ubaldo López.

Expresó que decidió salir de Managua, capital de Nicaragua, porque la situación es “bastante difícil…Vamos sin recursos prácticamente”.

Confesó que tiene la esperanza de que las autoridades de Guatemala y México no detengan la caravana y que el gobierno estadounidense “nos abra las puertas”.

A la caravana se sumaron personas de Nicaragua, Haití, Venezuela y África. Tras varias horas de recorrido, algunos migrantes lograron pasar hacia Guatemala por cruces fronterizos ilegales, pero otros cientos quedaron atascados en la frontera, del lado de Honduras, ya que las autoridades guatemaltecas les exigieron para darles paso una prueba PCR, de unos 50 dólares, que no pudieron por falta de dinero.

El director general del Instituto Guatemalteco de Migración, Carlos Emilio Morales, dijo a la prensa que se está “regresando gente, todo en orden, humanitariamente”.

“Estamos protegiendo nuestras fronteras, estamos protegiendo la salud de todos los guatemaltecos”, dijo luego de que se reportó un enfrentamiento entre la caravana y elementos del Ejército de Guatemala, en el Puente Motagua.

De acuerdo con la información, hubo al menos 15 uniformados heridos a por los objetos lanzados por los indocumentados, que también quemaron neumáticos para negarse a firmar los requisitos. Finalmente, el grupo fue disuelto.

Lea también: Denuncian a Peña Nieto y Calderón en La Haya por crímenes de lesa humanidad

*Con información de AP