Nayeli García

Irapuato.- El hallazgo de las ocho fosas en el Cerro del Conejo por parte de los colectivos de personas desaparecidas en el estado, confirman que los familiares tenían razón de que las autoridades no están haciendo una búsqueda seria de sus desaparecidos, consideró el obispo Enrique Díaz Díaz, quien consideró que el crimen rebasó a las autoridades.

El religioso recordó que hace mucho tiempo él sostuvo una reunión con los familiares de víctimas de desaparición en Irapuato y en el estado. Desde entonces, ellos manifestaban su tristeza e inquietud de que sus familiares pudieran estar en fosas clandestinas.

“Ellos mostraban su tristeza, indignación, preocupación de sentir que no se les hacía caso. El que haya fosas es como un decir, sí tienen ellos razón de que no se les hace mucho caso y que los desaparecidos siguen sin ser buscados seriamente”

Obispo Enrique Díaz

Enrique Díaz mencionó que esta semana ha sido muy difícil en materia de seguridad en donde se están dando varias masacres como la de la taquería de Irapuato y ahora en el bar de Jaral del Progreso con 16 víctimas y sólo queda a la ciudadanía hacer la parte que le corresponde por la paz del estado y a las autoridades que hagan su trabajo, aunque se ve que están rebasadas.

“Me da la impresión que el crimen rebasara las posibilidades de las autoridades y sigue faltando coordinación en todos los órdenes de gobierno en el municipal, estatal y federal. Nos echamos la bolita unos a otros y sin olvidar la responsabilidad que cada uno de nosotros tenemos para construir esa paz”, puntualizó.

El obispo de la Diócesis de Irapuato hizo un llamado a la ciudadanía para construir la paz y no quedarse con los brazos cruzados y ser indiferentes frente a la violencia, pues consideró que se no se puede ser apático ante tanto dolor de familias que sufren por sus seres queridos al ser víctimas de esta situación que atraviesa todo el país.