Karla Silva

Silao.- Hace casi una década una imprudencia en el actuar policial en Silao cambió por completo la vida de Epigmenio, quien sufrió secuelas que le imposibilitan realizar una vida común. Hoy, pese a existir una sentencia judicial, autoridades municipales no garantizan por completo su derecho a la salud.

Cerca de las 7:15 horas del 7 noviembre de 2011, Epigmenio Gutiérrez Arellano con entonces 21 años de edad, abordo de una motocicleta y acompañado de su papá salió de su casa en la colonia Francisco Javier Mina rumbo a su trabajo como comerciante. Metros adelante, a la altura del Parque Industrial y de Negocios Las Colinas, fue embestido por un patrullero que lo habría confundido con un asaltante.

Por casi mes y medio permaneció en coma en el Hospital Aranda de la Parra en León, donde recibió varias cirugías; por su atención médica el Municipio pagó la cantidad de 1 millón 103 mil pesos. El 19 de enero de 2012 Por imprudencia policial un hombre requiere de atención médica permanente Autoridades municipales incumplen con sentencia fue trasladado al Hospital de Alta Especialidad en la misma ciudad y causó alta el día 23.

Sufrió estallamiento de vísceras y poco a poco su situación de salud de agravó. Ante la falta de apoyo de las autoridades, interpuso una demanda por la vía civil. En parte de la resolución del expediente de Responsabilidad Patrimonial con numeral 522/3a Sala 2012, asentado ante el entonces Tribunal de lo Contencioso Administrativo, se determinó que el Municipio de Silao estaría obligado de por vida a cubrir la totalidad de los gastos que se generen con motivo de las lesiones causadas, además del pago de medicamentos e intervenciones quirúrgicas.

Las dificultades

No obstante, al comenzar esta administración encabezada por el alcalde José Antonio Trejo Valdepeña, se han presentado dificultades, la atención ya no es la misma. Reprochó que le niegan la atención médica pese a ganar la demanda y, por si fuera poco, narró que cerca del mediodía de ayer acudió a la Presidencia Municipal donde habló con un funcionario a quien identificó como el tesorero Eduardo Durán Velo. “Me dice: No se te va a atender y hazle como tú quieras. No hay atención”.

Esta situación, dijo, perjudica su salud, pues el 5 de enero fue atendido por la doctora Citlali que trabaja para la Presidencia Municipal. “Me dijo que no hay a dónde mandarme” y el médico externo no especificó en un documento que su cambio de sonda era con uso de anestesia, no le sería autorizado así. Por sus lesiones abdominales y pélvicas, el dolor es insoportable; mensualmente ingresa a quirófano para realizar mencionado proceso.

Posteriormente su doctor corrigió el documento y finalmente, al acudir, al Sanatorio Español contratado por el Municipio, se le negó la atención bajo el argumento de este último presenta adeudos.

El afectado aseguró que como él, empleados municipales se han quejado de los servicios médicos que otorga el Municipio a través de particulares, pues no se les brinda atención por parte de especialistas externos, lo que según versiones de trabajadores de clínicas como la Santa Isabel y el Sanatorio Español, la autoridad no ha saldado varias facturas.