Redacción

Ciudad de México.-Hasta 50 personas están desaparecidas después de iniciar viajes de tres horas en automóvil este año entre Monterrey y la ciudad de Nuevo Laredo, fronteriza con Estados Unidos, en un tramo de carretera muy transitado que los medios de comunicación locales han bautizado como ‘la carretera de la muerte’.

Familiares afirman que simplemente se desvanecieron. Tales desapariciones y el tiroteo de la semana pasada que dejó 15 fallecidos en Reynosa, indican que México está volviendo a los días oscuros de la guerra contra el narcotráfico de 2006 a 2012, cuando los pistoleros de los cárteles solían atacar tanto a personas comunes y corrientes, como entre ellos mismos.

Se cree que hasta 6 de los desaparecidos son ciudadanos o residentes de EE. UU., aunque la embajada en México no pudo confirmar su estatus. Uno de ellos, José de Jesús Gómez, residente de Irving, Texas, supuestamente desapareció en esa carretera el 3 de junio.

Ayer, la oficina del FBI en San Antonio, Texas, publicó un boletín solicitando información sobre la desaparición de Gladys Pérez Sánchez, una mujer de Laredo, Texas, su hijo de 16 años y su hija de nueve, quienes fueron vistos por última vez el 13 de junio cuando tomaron la carretera. Habían visitado a familiares en Sabinas Hidalgo, un pueblo en la carretera, y regresaban a Texas cuando desaparecieron.

Dominio de los cárteles

Se cree que la mayoría de las víctimas desaparecieron al acercarse o salir de Nuevo Laredo, ciudad dominada por los cárteles y que hace frontera con Laredo, Texas. Unos seis hombres han reaparecido vivos, golpeados salvajemente, y dijeron es que hombres armados los obligaron a detenerse en la carretera y se llevaron sus vehículos.

Lo que le sucedió al resto, incluida una mujer y sus dos hijos pequeños, es un misterio. La mayoría eran residentes de Nuevo León. Desesperados por respuestas, familiares tomaron las calles de Monterrey el jueves para protestar.

Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos emitió un comunicado el 19 de mayo advirtiendo sobre los peligros de la carretera entre Monterrey y Nuevo Laredo, cuando para mediados de mayo el grupo sólo había recibido unos 10 reportes de personas desaparecidas ahí. Llegaron más reportes en junio y ahora alcanzan aproximadamente 50.

En silencio

El gobierno de Nuevo León reconoció 10 días después que había recibido reportes de 14 personas desaparecidas en este 2021, junto con cinco más en el estado de Tamaulipas, donde se ubica Nuevo Laredo.

Pero Nuevo León no advirtió a las personas que viajaban en la carretera hasta el 23 de junio. Y llegó demasiado tarde para Gómez y para Javier Toto Cagal, un conductor de camión de 36 años y padre de cinco hijos que desapareció el 3 de junio junto con otros tres empleados en el tramo de 220 kilómetros. Iban a Nuevo Laredo en un auto.

Incluso tras reconocer los secuestros, el gobierno de Nuevo León insinuó que era problema de Tamaulipas. Nuevo León también dio información confusa, diciendo primero que habían rescatado a 17 personas después de los secuestros en la carretera, pero luego reconociendo que esas personas habían llegado a casa por su cuenta.

El viernes ambos gobiernos anunciaron un programa conjunto para aumentar la vigilancia en la carretera, una medida que, de haberse implementado un mes antes, probablemente habría salvado docenas de vidas.

ndr