Agencias

Ciudad de México.- La audiencia de presentación del exministro de Defensa, Salvador Cienfuegos Zepeda, inició a las 2:59 de la tarde hora local y duró solo cinco minutos, en la corte federal del distrito central de California, en Los Ángeles.

Cinco minutos fue el tiempo justo para confirmar que había leído (en español) la acusación en su contra, y se emplazó a una nueva audiencia para el martes de la próxima semana, a las 13 horas, para debatir las condiciones de su detención y la opción de un paquete de fianza.

Mientras, el general más poderoso en el sexenio de Enrique Peña Nieto seguirá en la cárcel, en el Metropolitan Detention Center.

La cónsul Marcela Celorio tuiteó poco después: “Concluyó la audiencia en la que se le leyeron los cargos al Gral. Salvador Cienfuegos.  Estuvo debidamente representado por su abogado. @Consulmexlan siguió de cerca su desarrollo y tuvo la oportunidad de entrevistarlo exhaustivamente previo a ella”.

La fiscalía de Estados Unidos acusa al exsecretario de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), general Salvador Cienfuegos, de cuatro delitos, tres de narcotráfico y uno de “lavado” de dinero, por los que deberá rendir cuentas en un juzgado de Nueva York.

Según el documento judicial revisado por El Universal, los delitos se cometieron entre diciembre de 2015 y febrero de 2017, e incluyen manufactura, distribución e importación de heroína, cocaína, metanfetaminas y marihuana, además de “lavado” de dinero de todos los beneficios conseguidos con el tráfico ilícito de esas sustancias.

“El imputado Salvador Cienfuegos Zepeda, también conocido como “El Padrino” y Zepeda junto con otros, lo hizo consciente e intencionalmente conspirar para fabricar y distribuir una o más sustancias controladas, con la intención, conocimiento y motivos razonables para creer que dichas sustancias serían importadas ilegalmente a los Estados Unidos”, señala la acusación radicada en la Corte de Brooklyn, Nueva York.

Durante la conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador calificó como “un hecho muy lamentable” el que el general Salvador Cienfuegos, exsecretario de la Defensa Nacional, haya sido detenido acusado por vínculos con el narcotráfico; aseguró que esta detención es una muestra inequívoca de la “descomposición del régimen” y de cómo se fue degradando la función pública.

Aseguró que no existe ninguna investigación en México en contra del extitular de la Defensa Nacional en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

El embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, urgió a que las dos naciones trabajen hombro con hombro, para hacer frente al tráfico de drogas.

Cártel del ‘H2’, protegido por Cienfuegos

El cártel del ‘H2’ permaneció oculto al ojo público hasta la muerte de su líder Juan Francisco Patrón Sánchez ‘El H2’, ocurrida el 10 de febrero de 2016. Hoy, la organización tiene nuevamente reflectores debido a la supuesta relación que tenía con el extitular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos.

La organización derivó de lo que quedó del Cártel de los Beltrán Leyva y era natural opositora del Cártel de Sinaloa, encabezado por Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.

La célula encabezada por ‘El H2’ operaba principalmente en Nayarit y llegó a extenderse hasta Sinaloa de la mano de Los Mazatlecos, grupo controlado por Isidro Meza Flores, mejor conocido como ‘El Chapo Isidro’.

Durante algún tiempo el cártel operó sin problemas y en contuvernio con el exfiscal de Nayarit, Edgar Veytia.

Para el año 2018, el exfiscal Veytia fue capturado en Estados Unidos y con esto se destapó la corrupción y actos de violencia cometidos durante el gobierno de Roberto Sandoval en Nayarit.

De acuerdo con las acusaciones que tiene el gobierno de Estados Unidos contra el ex titular de la Sedena, durante su administración (2012-2018), también utilizó su cargo en el gobierno federal para auxiliar al “Cártel H2”.

Durante el sexenio pasado, el cártel tuvo numerosas células de distribución en Estados Unidos, que operaron en ciudades como Los Ángeles, Las Vegas, Ohio, Minnesota, Carolina del Norte y nueva York.

La red de corrupción tejida por el “H2” escaló hasta el entonces titular de la Sedena, Salvador Cienfuegos pues, de acuerdo con las pruebas obtenidas por el fiscal de Nueva York, fueron intervenidas las comunicaciones de un teléfono marca Blackberry en las que se revelaron que el exmando militar recibía pagos para apoyar al cártel en diferentes modos.

De este modo, supuestamente Cienfuegos se aseguraba de que los operativos militares no fueran contra el cártel del H2; dirigía operativos contra las organizaciones rivales a los Beltrán Leyva; ayudó a expandir el territorio del Cártel hasta Mazatlán y el resto de Sinaloa e incluso presentó a los líderes del H2 con otros funcionarios del gobierno mexicano que recibían sobornos para apoyar a la organización.