Gilberto Navarro
Guanajuato.-
La asociación Tlacuatzin denunció que el Centro de Control y Atención Animal de la capital no cuenta con infraestructura para atender a las especies de animales salvajes que han sufrido daños al huir de incendios forestales.

Esto al referirse al atropellamiento de un coyote, tlacuaches y los avistamientos de zorros y un gato montés que huyeron de los incendios forestales en los cerros cercanos al Acceso Diego Rivera en los últimos días.

Sin embargo, esta no es la única razón por la que los animales dejan su hábitat, sino que también se acercan a zonas habitacionales en busca de agua, ya que la sequía que sufre la ciudad ha dejado las fuentes naturales de donde ellos se abastecen sin agua.

Daniela Pesqueira Alejandri, representante de la asociación animalista señaló que, les han reportado la presencia de especies salvajes en zonas habitadas, donde en muchos de los casos resultan heridos o muertos al atravesar la carretera.

La activista señaló que, la mayor parte de su labor se centra en el rescate de tlacuaches, pero también han atendido casos de otras especies que son dañadas por humanos y en estos, les brindan la atención necesaria por sus propios medios, ya que en el Centro de Control y Atención Animal no se tiene la infraestructura ni la capacitación para atender especies que no son de compañía.

“No tienen la capacidad para hacerlo (manejar este tipo de especies), hace algunos meses se les murieron unos gatos, entonces no van a poder manejar un animal de esas especies, el ultimo que tuve conocimiento que llegó fue una lechuza que nosotros la resguardamos y la liberamos, de animales silvestres no tienen la capacidad y no hay una partida para alimentarlos”.

Esta observación, dijo, es compartida por otras asociaciones de cuidado de los animales en la ciudad, por lo que buscan resguardar a los animales silvestres para evitar que lleguen a CECAA por la falta de capacidad de este centro.

Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía a no dañar a estas especies animales en caso de encontrarlos, ya que es muy difícil que estas puedan atacar a una persona.

“No tienen riesgo los humanos al encontrarse con un coyote o un gato montés, al contrario, ellos se asustan de que nosotros los dañemos”.

MD