Cuca Domínguez

Salamanca.- José Gutiérrez, del colectivo a ‘Tu Encuentro’, dijo que el ataque armado en el centro nocturno ‘La Playa’, fue inicio para empezar a contar masacres en Celaya, Uriangato y Jaral del Progreso.

“Lo ocurrido en Salamanca hace 2 años fue algo terrible, con tantas víctimas, tantas familias que se destruyeron, pero nos simbolizó y nos cambió a la hora de atender los problemas de la violencia en la entidad y en el municipio”, indicó el activista.

“Hoy en el municipio -dijo- seguimos contando homicidios, que son historias, que son personas; y, pasa lo mismo con un conteo de las masacres que suceden en todo el estado y pegan más en los municipios del corredor industrial”.

Agregó que el colectivo que representa no dejará pasar éste día, se pondrán plantas nuevas en el jardín ‘sembrando comunidad’ que se tiene, “pero lamentablemente a pandemia lo ha retrasado, porque en este momento lo importante es cuidarnos sobre todo aquellos que padecimos la enfermedad o tenemos familiares en esta situación y tenemos que adoptar las medidas necesarias para cuidarnos”.

Indicó que este año se plantarán más árboles y se revelarán más placas de víctimas de La Playa y de otros hechos delictivos, porque “pese a que tuvimos un gobernador que nos prometió que llegando las cámaras, todo el estado iban a cambiar las cosas, ahora estamos viviendo lo mismo, pero ahora con helicópteros, drones”.

“Nos preocupa la violencia”

Gutiérrez destacó que como sociedad tenemos mucho miedo, por todo lo que está pasando; “ya no queremos estar en esta situación, pero también es necesario que como sociedad alcemos la voz porque cada vez son más familias las que están destruidas en el estado.

Finalmente dijo que lamentablemente las 16 víctimas de ‘La Playa’ no han tenido justicia, “y también vemos a muchas familias con mucho miedo de exigir justicia porque muchas veces la violencia estructural de las mismas instituciones no permiten el acceso a la justicia, además de que se tiene una Procuraduría de los Derechos Humanos que no es autónoma y que no termina por entender los derechos humanos”, concluyó.