Óscar Jiménez

León.- Hace un año, se esperaba con más dudas que ansias, el puente primaveral que celebra el 21 de marzo. Aquel, sería el primer esbozo -y gran cambio- que traería consigo la pandemia de coronavirus a Guanajuato.

A las 4:49 de la tarde del domingo 15 de marzo, desde la cuenta de Twitter del gobernador del Estado de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez, se daba a conocer la primera gran determinación que se tomaría tras el impacto del virus. El puente, que comprendía del 14 al 16 de marzo del año pasado, se alargaría.

“He instruido a la Secretaría de Educación de Guanajuato adelantar la suspensión de clases a partir del próximo martes 17 de marzo y hasta el 20 de abril, esto como medida preventiva ante el COVID-19. Los invito a seguir las recomendaciones de la Secretaría de Salud de Guanajuato”, dio a conocer la cuenta oficial.

Junto a Guanajuato, los gobiernos de otros estados como Jalisco, Yucatán, Michoacán, Sonora, Nuevo León, Veracruz, entre otros, decidieron también adelantar a suspensión de clases que la Secretaría de Educación Pública había marcado a partir del 20 de marzo.

“Esta medida aplicará a todos los niveles educativos, no escatimaremos en acciones preventivas por las y los guanajuatenses”, señaló el gobernador de la entidad.

El mismo 15 de marzo, pero por la noche, la entonces titular de la Secretaría de Educación de Guanajuato, Yoloxóchitl Bustamante Díez, daba a conocer lo que sería la primera planificación académica para Guanajuato.

Del 17 de marzo al 17 de abril se denominaba un ‘receso escolar’, en el cual se establecería un sistema de educación a distancia; “Electrónica y digital, para la recuperación de contenidos de aprendizaje”, se señalaba mediante un documento oficial.

Por su parte, los centros académicos comenzaron a alinearse, tal como fue el caso de la Universidad de Guanajuato, que el mismo día confirmó su proceder; “Se suspenden las clases, así como todas las actividades académicas y administrativas”, se daba a conocer mediante un comunicado de la universidad.

Lo cierto es que a la postre habría variaciones, y desde entonces, a nivel estatal se optaría por el sistema digital-virtual para continuar con los diversos grados de estudios, y aunque el pasado mes se hablaba de un posible regreso a partir de la Asociación Nacional de Escuelas Particulares de la República Mexicana, la negativa se mantuvo, aún, sin fecha para el retorno.

“Estamos en medio de una pandemia que parece no acabar y enero fue el pico más alto de contagios (…) no podemos ni pensar en un regreso a clases presencial”, señaló entonces el gobernador, Diego Sinhue.