Así fue la participación de Guanajuato durante la Revolución Mexicana

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Guanajuato tiene una participación fuerte y relevante, la revolución como tal desde los diferentes ejércitos revolucionarios, sobre todo León y Celaya son los que más representan al estado en esta revolución

Anna Maciel

Irapuato.- La participación de Guanajuato durante la Revolución Mexicana fue medular: en territorio guanajuatense ocurrió uno de los momentos más importantes para Francisco Villa y en donde su caída fue inminente, en Celaya Álvaro Obregón habría perdido el brazo y las líneas del ferrocarril de Irapuato y Pénjamo serían logísticamente las más importantes para el traslado de millones de soldados, durante esos años.

Según el libro “Breve historia de Guanajuato” de Mónica Blanco, esta participación inició en el año de 1915 cuando el ejército constitucionalista ocupó Celaya, mientras que fuerzas villistas en esa misma época llegarían a Irapuato y Salamanca con un ejército de 20 mil hombres, instalándose el ejército de obregón en Irapuato, en donde concretaron sus municiones para las batallas finales que se dieron en el municipio de León.

“Guanajuato tiene una participación fuerte y relevante desde dos aspectos, el primero es que la revolución como tal desde los diferentes ejércitos revolucionarios, sobre todo León y Celaya son los que más representan al estado en esta revolución, ya en una etapa avanzada en 1915 se da lo que se conoce como las Batallas de Celaya, entre los ejércitos de Álvaro Obregón, que en ese momento era la parte militar de Carranza, entre el ejército de Pancho Villa”.

Así lo dio a conocer el Historiador y especialista en divulgación Rey David Bárcenas, que compartió con CORREO la participación tan activa que el estado tuvo durante la revolución mexicana, donde destacó: “Álvaro Obregón fue un estratega bastante bueno, él no perdió ninguna de las batallas, se pelean en Celaya y León, perdiendo los Villistas ambas batallas, es por eso que podemos decir que el declive de Pancho Villa comenzó en Guanajuato”.

 En el libro “Ocho mil kilometro en campaña” escrito por Álvaro Obregón, el revolucionario describe la muerte de algunos de las tropas que harían frente aquellos días, teniendo una lista en donde señala del 6 al 7 de abril de 1915 en Celaya, habrían muerto 922 personas.

– “Paréceme inútil hacer especial mención de los generales, jefes y oficiales que se distinguieron en esta batalla, pues todos, por igual, estuvieron a la altura de su deber, desplegando actividad, energía y valor, como han sabido hacerlo siempre-Celaya, Gto., a 10 de abril de 1915.-El General en Jefe, Álvaro Obregón”.

En comparación con algunos estados del norte, como Sonora y Coahuila, o del Centro-Este como Puebla, en donde se consolidaron importantes fracciones y grupos antireleccionistas, en Guanajuato la presencia del Maderismo fue menor, incluso en la historia se llegan a nombrar personajes guanajuatenses que estuvieron inmiscuidos en que este movimiento lograra posicionarse en la región, tal como Toribio Esquivel y Alfredo Robles Domínguez.

Irapuato y Pénjamo: lugares de estrategias

 El ferrocarril llegó a Irapuato en los años el 16 de septiembre de 1880, desde esa apoca como hasta la actualidad, la ubicación geográfica de aquel municipio ha permitido que sea un punto de cruce importante como centro de negocios, por lo que tanto el municipio fresero, como la ciudad de Pénjamo funcionarían, gracias a sus vías del ferrocarril como principales puntos de estrategias revolucionarias, debido a las pocas opciones que tenían para transportarse, de manera ‘rápida y segura’.

“Al final de cuentas es el centro del estado, es fundamental geográficamente pensando en esto, cuenta con una estación de ferrocarril que tiene muchos años ya,  las vías de comunicación existentes no eran como ahora, los caminos eran peligrosos, el ferrocarril era de los medios más importantes, para la comunicación ferroviaria, el ejército de Pancho Villa se queda a dormir para de ahí empezar a organizar para municiones, armas y manifestaciones para enfrentar las batallas de Celaya”, comentó Bárcenas.

De acuerdo al libro ‘Irapuato en la Independencia y la Revolución’ del autor * el crecimiento que en el siglo XX tenía Irapuato se vio frenada, años antes de la revolución, de grupos de bandoleros que asaltaban haciendas y ranchos en la periferia de la ciudad, cosa que provocó una serie de inconsistencias en el trafico ferrocarrilero, funcionando nuevamente una vez iniciada la disputa entre los grupos revolucionarios.

La revolución no logró su objetivo principal: cumplir a la clase obrera

 Desinterés de las autoridades por la clase trabajadora

Según la historia esta batalla inició el 20 de noviembre de 1910, cuando la clase obrera mexicana, cansada de malos tratos y abusos a sus condiciones labores se levantó en armas para derrocar al gobierno de Porfirio Díaz, buscando desde esos entonces mejores condiciones, salarios y respeto a sus tierras.

“Hay una promesa de devolver las tierras a los campesinos, lo que se buscaban, ya después tuvo tintes políticos, un vacío de poder, promesas incumplidas, hay quien dice que la revolución no llegó a concretarse dentro de sus objetivos principales, sí tuvo logros importantes, se logró una institucionalización del país muy importante a ese México democrático que podemos tener, pero tanto como esa justicia obrera o laboral, no se logró de la manera que se pensaba. Yo creo que la similitud de aquella época a la actual en nuestro país, es el desinterés de las autoridades por la clase trabajadora,”, concluyó el Historiador.

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