Redacción

Salamanca.- Rodeado de una parte de sus hijos, familiares, amigos y sacerdotes, al padre Pedro Gutiérrez Farías fue despedido hacia su última morada con una misa que presidió el obispo de la diócesis de Irapuato, Enrique Díaz Díaz.

Los restos del sacerdote reposan en un ataúd de madera y le acompañan con una foto en blanco y negro de la época joven del padre Pedro, aunque ahí ya porta sus hábitos.

Las flores blancas combinadas con amarillas para ofrecer el pésame y lamentar el deceso del conocido sacerdote inundaron el lugar.

Los restos de Pedro Gutiérrez Farías fueron velados en La Ciudad de Los Niños, la celebración religiosa se realizó en la capilla que el sacerdote edificó en este mismo espacio.

El lugar dentro de la capilla fue insuficiente para albergar a todos los que llegaron para despedir al sacerdote, hombres, mujeres, familias completas lamentaban el fallecimiento del Padre Pedro.

Los ojos llorosos de quienes alguna vez fueron albergados en este espacio fue el común denominador, “nadie como nuestro papi, nuestro papá, el padre Pedro”, se escuchaba decir a los dolientes.

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SZ