Asesinan en Monterrey a financiero de Morena en Tamaulipas

El asesinato ayer, de dos balazos, del empresario tamaulipeco Sergio Carmona Angulo en la ciudad de Monterrey, es un hecho de violencia que salpica la sucesión estatal en Tamaulipas y alcanza lo mismo al partido Morena, a cuyos candidatos había financiado Carmona en las pasadas elecciones federales, como también a importantes personajes del gobierno panista de Tamaulipas, con quienes el empresario tuvo una cercana relación política y de negocios.

El asesinato ayer, de dos balazos, del empresario tamaulipeco Sergio Carmona Angulo en la ciudad de Monterrey, es un hecho de violencia que salpica la sucesión estatal en Tamaulipas y alcanza lo mismo al partido Morena, a cuyos candidatos había financiado Carmona en las pasadas elecciones federales, como también a importantes personajes del gobierno panista de Tamaulipas, con quienes el empresario tuvo una cercana relación política y de negocios.

A pesar de que su crecimiento se dio con gobiernos del PAN, para los que realizaba obras de infraestructura, en las pasadas elecciones federales Carmona se había acercado a políticos de Morena y habría financiado y apoyado a varios de sus candidatos en las elecciones municipales y del Congreso local.

Los hermanos Carmona apoyaron la campaña de Carlos Peña Ortiz, actual alcalde morenista de Reynosa e hijo de la expanista y ahora aspirante de Morena a la gubernatura, Maki Ortiz. También financiaron candidatos morenistas en Nuevo Laredo y Tampico, entre otras campañas. Por esa razón se acercó al dirigente de Morena, Mario Delgado, y a figuras como el senador Américo Villarreal. El vínculo entre Sergio Carmona Angulo y las cúpulas nacionales y locales de Morena en Tamaulipas era su amigo, el diputado Erasmo González.

Pero antes de volverse financiero de candidatos morenistas, Carmona Angulo tuvo relación y también financiamiento con políticos del PAN en Tamaulipas. De acuerdo con testigos cercanos al empresario, hace cerca de dos meses Sergio había contactado a “autoridades de los Estados Unidos” para ofrecerles información sobre temas de “corrupción en el gobierno tamaulipeco”. En un par de reuniones que sostuvo con un funcionario no identificado de una agencia estadunidense, en una ciudad texana, el empresario habría revelado que “él fue socio de un alto funcionario de la administración estatal de Tamaulipas” que lo terminó traicionando al no cumplir con los pagos de un contrato para la construcción de un hospital público en el estado.

Ante esa “traición”, Sergio Carmona se acercó a Morena como una forma de cobrar venganza de sus antiguos socios del PAN y había decidido apoyar al partido gobernante a nivel federal para que se hiciera del control político de la entidad tamaulipeca.

De acuerdo con información de medios y portales tamaulipecos, al momento de su muerte, Carmona Angulo tenía una orden de aprehensión por parte de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas por el delito de lavado de dinero, tráfico de combustible ilegal y financiamiento ilícito a candidatos de partidos políticos. La orden de aprehensión se había librado en su contra y la de su esposa, Perla Sharaza McDonald Sánchez y su hermano Julio César Carmona Angulo.

El asesinato del empresario ocurre justo cuando se calienta la lucha por la sucesión estatal de Tamaulipas, en donde encuestas le dan ventaja de 41% a Morena, contra 28% del PAN.

Si aún no arrancan las campañas, bueno ni siquiera hay candidatos postulados y la lucha política por Tamaulipas ya se ve salpicada de asesinatos, la pregunta es ¿qué va a pasar cuando llegue la hora de las votaciones? ¿Será que volveremos a ver el rostro descarnado de la violencia política en la entidad norteña en donde ya fue asesinado brutalmente un candidato a gobernador, el priista Rodolfo Cantú Torre, en 2010?