Redacción

Irapuato.- El corazón de la ciudad guarda entre sus calles joyas arquitectónicas que muestran la historia del municipio, ejemplo de ello es la casa Toledo, una construcción que data del Siglo XIX.

Esta vivienda, ubicada en la calle 16 de Septiembre, luce majestuosa después de haber sido restaurada por jóvenes arquitectos de Irapuato. La llamada casa Toledo, se identifica por contar con una fachada en color rojo, como la frutilla típica de la ciudad y molduras en Art Decó, que la convierten en una casa única.

De acuerdo a datos encontrados en el Archivo Histórico Municipal, fue en 1901, cuando Julián Toledo Padre adquirió la propiedad por 400 pesos duros de plata, en la que vivió junto a su familia hasta su muerte.

Tras varios años abandono, la casa Toledo y la vivienda adjunta, que tras la desaparición del Mercado Aquiles Serdán fungió como negocio para la venta de harina y azúcar, también intervenida por dos jóvenes de la ciudad entre ellos Rafael Medel López, restaurador

EZM