La situación entre Israel y Palestina arde una vez más. Queda claro que este es un tema que enciende enormes pasiones, dentro y fuera de la región. No obstante, más allá de posiciones y narrativas encontradas, vale la pena hacerse las preguntas que permitan, primero, comprender un poco mejor los elementos más recientes de la situación; segundo, en ese mismo sentido, aportar para un desescalamiento de la violencia más inmediata, y tercero, ayudar a destrabar la situación con miras a soluciones más duraderas. Coloco unos apuntes al respecto:

1. Probablemente lo más importante es comprender que se trata de un conflicto añejo, irresuelto, que es considerado por muchos como intratable, por lo que a lo más que comúnmente se aspira es a administrarlo. Ello hace que continuamente el conflicto exprese su violencia de muy distintas formas. Y sucede que cada tantos años, esa violencia escala a niveles tales, que atrae la atención. Pero la realidad es que mientras no se resuelva de fondo, el conflicto siempre tiene el potencial de encenderse.

2. La más reciente escalada es el producto de una compleja combinación de factores. En el corazón de estos factores, se encuentra Jerusalén, concretamente, una serie de medidas restrictivas por parte de la policía de esa ciudad, justo durante el mes del Ramadán, sagrado para los musulmanes. Esto enciende manifestaciones palestinas, las cuales se tornan violentas. Confluye además otra serie de manifestaciones, pero protagonizadas por grupos judíos de extrema derecha que incluso llegan a chocar con grupos palestinos y con la propia policía israelí. A esto se suman otras expresiones como la viralización de videos en TikTok que muestran a palestinos bofeteando a judíos ortodoxos, así como atentados cometidos por individuos palestinos. Estas expresiones culminan en su punto más álgido, justo al final del Ramadán, con choques entre manifestantes palestinos y la policía israelí, que dejan cientos de heridos palestinos entre el 7 y el 10 de mayo.

3. Ya desde el 23 de abril, grupos militantes de la franja de Gaza habían lanzado decenas de cohetes contra Israel, como muestra de solidaridad con los manifestantes de Jerusalén, la decisión por parte de Hamás de responder de forma más intensa no viene sino hasta el 10 de mayo.

4. Hamás —la organización islámica fundamentalista que controla de facto la franja de Gaza y que lleva décadas de lucha contra Israel— parece haber tomado una decisión estratégica al enviar siete misiles directamente contra Jerusalén, considerada por el Estado de Israel como su capital.

5. Como contexto, Israel ha tenido cuatro elecciones en dos años, tras las cuales, ni Netanyahu ni la oposición han sido capaces de formar un gobierno. En Palestina iba a haber elecciones este 22 de mayo. El presidente Mahmoud Abbas las suspendió indefinidamente, afectando con ello a Hamás. Así, la organización islámica opta por robustecer su liderazgo también como medida de presión frente a Abbas. A lo largo de los años, se ha demostrado que Hamás termina muy fortalecida ante la opinión pública palestina cuando protagoniza enfrentamientos con Israel.

6. Un factor adicional: entre amplios sectores israelíes hay la convicción de que Netanyahu ha mostrado debilidad en escaladas previas contra Hamás y la Jihad Islámica.

7. Consecuentemente, cuando Hamás decide atacar Jerusalén, sin duda estaba esperando una respuesta fuerte. El gobierno israelí decide emplear respuestas incluso más severas que las que Hamás hubiese esperado.

8. Esto introduce rápidamente al conflicto violento en una lógica de acción-reacción que tiene distintas manifestaciones.

9. Así, mientras cada parte decide exhibir su músculo ante la otra, y su disposición a seguir escalando los enfrentamientos, la espiral se mantiene en ascenso. Esto, hasta que alguna de las partes o ambas, consideren que pueden entregar una victoria política o simbólica.

10. Por ejemplo, las capacidades del ejército israelí son de sobra conocidas. Pero Hamás y la Jihad Islámica, están mostrando capacidades que no se observaban anteriormente.

11. Ello muestra el poder de Hamás para impactar a las audiencias que busca impactar.

12. Del lado israelí, sus bombardeos no solo generan horror entre la población de Gaza, sino un impacto material y humano mucho más grave. Pero esos daños le producen costos políticos y severas pérdidas en respaldos internacionales.

13. Como consecuencia, habrá que estar monitoreando en qué medida las partes se encuentran dispuestas a seguir escalando las acciones… o en qué medida, las circunstancias, asistidas por una mediación internacional, imponen un cese de las hostilidades.

14. Por último, señalar que las otras expresiones del conflicto, no han sido “resueltas” por el escalamiento Hamás-Israel, sino tan solo oscurecidas por éste. Por ejemplo, uno de los fenómenos más delicados en este momento, es la serie de manifestaciones de la población árabe que es ciudadana israelí en solidaridad con el movimiento palestino y con Hamás. Este factor, además de otras manifestaciones de palestinos en distintas partes de Cisjordania, o bien, nuevos atentados terroristas cometidos por atacantes solitarios o por células, serán piezas que también habrá que estar observando en el seguimiento al tema.