Yadira Cárdenas

Salamanca.- El río Lerma no siempre ha sido tema de contaminación y riesgo de inundaciones cuando aumenta el nivel, por muchos años fue el escenario de reuniones familiares, paseos en canoas, para ir a comer sandías a las orillas del agua cristalina, panorama que se terminó con la llegada de las industrias.

El cauce atraviesa este municipio en más de 12 kilómetros, en pleno centro de la cuidad; hasta antes de 1955 la ribera se convirtió un lugar de recreo para los salmantinos después de asistir a las celebraciones religiosas en los templos cercanos, de acuerdo al cronista del a ciudad Juan José Rodríguez Chávez.

Los paseos familiares eran añorados

Rodríguez Chávez señaló que principalmente los fines de semana eran los añorados por los niños, quienes podían acudir con sus familias a pasear en canoas de madera, a comer en las orillas, incluso a nadar en las orillas del cauce.

“Eran añorados los paseos familiares, se ambientaban con música (…) había un ambiente festivo, de árboles eucaliptos de gran altura, sauces llorones, ahuehuetes, entre muchos otros, donde se amarraban columpios, y ahí estaban los niños paseándose”, narró.

Otra actividad era la pesca luego de que se podían encontrar peces blancos, carpas y charales, que podían cocinarse en el mismo lugar, además de las hortalizas que se sembraban en la zona donde se aprovechaba el agua del cauce.

“El río era ancho y caudaloso, se cosechaban, papayas, calabazas, y sandías, por eso también se decía que se iba a comer la sandía al río. Es más, hasta una vez llegó un circo y llevaron a los animales a tomar agua al río, y era la novedad”.

Ahora está contaminado

Sin embargo, la ciudad fue creciendo y con ello llegaron las industrias que cambiaron la actividad no solo de las personas, el agua del río también fue cambiando, comenzaban a pasar residuos de las industrias y el líquido se fue tornando oscuro.

“Con la instalación poco a poco de empresas en lo que sería el corredor industrial desde Celaya a Irapuato las cosas cambiaron. La refinería fue inaugurada el 30 de julio de 1950 y todavía hasta 1955 iban las familias al río, después todo quedó en el olvido”, dijo.

El cronista señaló que es una lástima la situación que atraviesa el cauce, entre contaminación de industrias, falta de mantenimiento y sobre todo, que los mismos ciudadanos lo utilicen como basurero.

“Tal vez no pueda regresar a lo que era antes, pero sí que se viera una zona limpia, y en el mejor de los casos sin contaminación”, concluyó.

Brindan apoyo en Santa Ana Pacueco

En el margen del río de la localidad de Santa Ana Pacueco en el municipio de Pénjamo, siguen sufriendo las afectaciones que dejó las inundaciones a consecuencia del desbordamiento del Río Lerma, en los límites con el Estado de Michoacán. Personal del DIF municipal, encabezado por la presidenta del organismo, hicieron entrega de apoyos asistencia alimentaria para las familias afectadas.

Este jueves, personal de la unidad municipal de Protección Civil y de la Comisión Nacional del Agua, trabajaron en instalación de una nueva bomba que permita incrementar la cantidad de agua que se canaliza al dren del Río Lerma, para disminuir el nivel del cauce natural que mantiene inundadas al menos 100 comunidades de la localidad de Santa Ana Pacueco.

Del lado de Michoacán se reportó la disminución de 20 cm en el nivel del agua. Sin embargo, del lado de Pénjamo, la disminución ácido mínima por lo que se trabaja de manera alterna con bombas, para permitir el desfogue del agua.

La creciente en el Río Lerma a causa de las lluvias, afectó a decenas de familias en la comunidad de Santa Ana Pacueco. Hoy, estas mismas personas ya reciben la atención del DIF Pénjamo.

Este apoyo consiste en la asistencia alimentaria, principalmente a menores de edad, mujeres en lactancia, adultos mayores y personas discapacitadas,

En total, fueron levantados 130 padrones para el programa de asistencia alimentaria “Primeros mil días de vida”, programa con el que se apoyará a estas personas y sus familias.

La presidenta del DIF Municipal, Nancy Rodríguez, así como la regidora Paola Olmedo y encargado de despacho de la delegación de la comunidad, Javier Cabrera, asistieron para platicar y conocer las necesidades para seguir apoyando.