Agencias

Perú.- Francisco Sagasti, un exfuncionario del Banco Mundial cuyo físico evoca al ‘Quijote de la Mancha’, llega a la presidencia de Perú con el enorme desafío de administrar un país sacudido por una crisis política y una pandemia devastadora que ha provocado una fuerte recesión.

Elegido ayer como nuevo presidente del Congreso por sus colegas, asumirá como presidente de Perú esta tarde en una sesión solemne. A sus 76 años, Sagasti es un debutante en la arena política y en el parlamento, del que forma parte desde marzo de 2020 como uno de los nueve legisladores del Partido Morado. “Don Quijote Sagasti es el nuevo presidente del Perú!!!! Ahora a trabajar contra la corrupción y la crisis política!!!”, tuiteó la congresista izquierdista Rocío Silva Santisteban para saludar la elección del nuevo presidente.

Su barba canosa contribuye a su semejanza con ‘El Quijote’, aunque los retos de gobernar Perú asoman gigantes comparados con los molinos de viento a los que hizo frente el célebre personaje de Cervantes.

La moderación de Sagasti surgió como una carta de consenso entre las nueva bancadas del Congreso, la mayoría populistas. Su nombre permitió destrabar la crisis iniciada hace una semana cuando ese mismo foro destituyó a Martín Vizcarra y encendió la mecha de masivas protestas que dejaron dos muertos y un centenar de heridos.

Como líder de la bancada del Partido Morado, sustentó las razones por las cuales su partido rechazaba la destitución de Vizcarra.

Nacido en Lima el 10 de octubre de 1944, Sagasti es nieto de Francisco Sagasti Saldaña, quien formaba parte del Ejército peruano que derrotó a las fuerzas chilenas en la batalla de Tarapacá, en noviembre de 1879. Luego combatió en otras batallas de la guerra. Su familia materna es de origen austríaco y se afincó en Chile, donde vive.

Sagasti fue uno de los 700 rehenes del comando terrorista MRTA que tomó por asalto la residencia del embajador japonés en Lima en diciembre de 1996 (hasta abril de 1997). Permaneció cinco días antes de ser liberado. Casado tres veces y con siete hijos, el nuevo presidente peruano asegura haber cumplido ya con el “servicio marital obligatorio” durante 37 años.

AC