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Agencias

Ciudad de México.- El regreso de la afición a los estadios del futbol mexicano ha significado un gran avance para la propia industria, aunque hay algunos clubes que no han respetado del todo los lineamientos que la propia Liga MX les ha puesto, lo que podría poner en riesgo a los propios asistentes, cuando la idea es que sean estadios seguros para todos.

En los ingresos de los aficionados no se ha cuidado la sana distancia. En el estadio BBVA, para el duelo entre el Monterrey y el Santos Laguna, las filas fueron largas y la gente no permaneció separada entre sí el metro y medio de distancia que se pide, como mínimo.

Durante el cotejo de vuelta de la serie entre los ‘Rayados’ y el Santos Laguna, algunos aficionados no portaron el cubrebocas en las gradas, pese a que la disposición es que lo traigan en todo momento.

Tales imágenes se repitieron en prácticamente todos los inmuebles que fueron sede de juegos dentro de la Liguilla. Ni qué decir del tema de no consumir alimentos y bebidas en la tribuna, sólo en zonas específicas.

Más violaciones

El aforo también dejó muchas dudas, más allá de las cifras oficiales. Ningún escenario tiene autorización para recibir más del 50% de su capacidad, pero en varios —como el BBVA— dio la impresión de que entró un número mayor.

Y ya en esas, los espacios que debía haber en las gradas pocas veces se percibieron, ya que muchos aficionados lucieron juntitos y varios no traían cubrebocas.

El ingreso de medios de comunicación también llamó la atención, ya que en algunos recintos no se permitió el acceso a algunos representantes de la prensa, aunque sí entraron personajes que supuestamente eran periodistas.

ndr