Silvia Sandoval

Irapuato.- Julio Alberto Villafuerte García, de 15 años, ha visto pasar la pandemia de Covid-19 de manera diferente: él vive un proceso de confinamiento hospitalario por leucemia desde hace dos años, su familia hace hasta lo imposible para conseguir sangre, pues se deben al Seguro Social más de 200 unidades que ya fueron utilizadas para su tratamiento, en una deuda que tiene a su familia en vilo.

Para su padre, Juan Antonio Villafuerte Guzmán, quien no tiene un trabajo fijo para poder estar disponible cuando su hijo necesite, es muy triste saber que la institución no da el acompañamiento para la enfermedad de su hijo, y él hace hasta lo imposible para apoyarlo y conseguirle los mejores tratamientos “así se me acabe la vida” dijo.

Se trata de un buen hijo

Hace dos años, Alberto fue diagnosticado con leucemia, desde entonces ha enfrentado varios tratamientos y quimioterapias en la clínica 48 del IMSS León, donde ha estado confinado desde el pasado mes de enero, que sufrió una recaída al diagnosticarle leucemia aguda, lo que ha provocado estar lejos de su familia por más de dos meses.

Julio Alberto terminó la secundaría con muy buenas calificaciones, su sueño es seguir estudiando y ser psicólogo para ayudar a los demás de manera gratuita.

Presentó su examen de admisión en el CBTyS en Irapuato, pero la enfermedad le impidió continuar con sus estudios; él tiene muchas ganas de vivir, cuenta su papá, pero la leucemia ha venido a truncarle por el momento sus sueños, agregó.

“El pasado 18 de febrero cumplió sus 15 años, tuvo que estar internado y no pudimos verlos, nos mandó unas fotos con las enfermeras y los doctores celebrando su cumpleaños, él es un buen hijo y nosotros queremos que salga de esta pesadilla” explicó con un nudo en la garganta don Juan Antonio.

En su casa tiene otros tres hijos, dos niñas y otro niño de 11, nueve y tres años, “su madre y yo sabemos que debemos hacer muchas cosas por Julio Alberto, nuestra ilusión es que salga bien librado de la enfermedad, él es muy fuerte y ha padecido mucho aguantando las quimioterapias tan fuertes que le dan” dijo Juan Antonio.

Un viaje con esperanza

El padre de Julio Alberto asegura que el próximo lunes viajará con él a Monterrey, N.L., a la clínica de oncología de la Universidad Autónoma de Nuevo León, “ahí podemos ver si mi hijo es candidato a un trasplante de médula ósea, y eso nos da una esperanza de vida para mi niño”.

Desgraciadamente, el Seguro Social nunca les confirmó si es paciente susceptible a trasplante, explica don Juan Antonio, “ellos nunca nos dijeron si era candidato, si nosotros, su familia, pudiéramos ser donadores, en la clínica de León nos han puesto muchas trabas por eso vamos a buscar otra opinión”.

Aseguró que, de ser aceptado para la operación, hará lo imposible para buscar la mejoría de su hijo: “Lo que me cueste, sé que ahí en la Universidad de Nuevo León los tratamientos son baratos, porque en clínicas particulares podría gastar hasta un millón y medio de pesos, aquí podríamos gastar 300 mil pesos, y así se me acabe la vida los conseguiré para que mi hijo esté libre de la leucemia” sostuvo.

Apoyo de la ciudadanía

La familia Villafuerte García ha utilizado las redes sociales como Facebook para poder reunir parte de las más de 200 unidades de sangre que deben al banco de sangre del Seguro Social, por lo que piden apoyo a la gente para solventarlas lo más pronto posible.

“Necesitamos sangre de cualquier tipo, para poder solventar la que han utilizado para los tratamientos de Julio Alberto, pueden llamarme al teléfono 462 265 29 84  para yo poder agendar y llevarlos al laboratorio en León del Seguro Social, mi familia estará muy agradecida con la ayuda” concluyó don José Antonio Vallafuerte Guzmán.

LC