Acusan tala inmoderada en Sierra de Tócuaro

El comisario del ejido asegura que ellos no pueden hacer mucho por ahora, hasta que se tengan bases legales. Foto: Onofre Lujano

El comisario dice que se aprovechan de que el área está en litigio, para llevarse pinos y encinos

Onofre Lujano

Acámbaro.- Sigue la tala clandestina de pinos y encinos en la Sierra de Tócuaro.

“Se le ha avisado  al gobierno de esta tala, y antes sí subíamos a vigilar allá arriba, pero nomás a ver, incluso hace tres años, los ejidatarios de Tócuaro, se trajeron como a ocho personas de allá arriba del cerro porque se les encontró talando sin control, y se entregaron a las autoridades,  pero no hubo cargo y los soltaron. Desde ese caso ya no nos arriesgamos, porque hay gente armada y nos pueden hacer daño”

José Enrique Castro Villafuerte, Comisario del ejido de Tócuaro

El comisario del ejido de Tócuaro, José Enrique Castro Villafuerte, asegura que son los vecinos de Michoacán, quienes aprovechan que el área de más de 10 mil hectáreas se encuentran en litigio, para deforestar la zona. Por lo tanto el ejido de Tócuaro, está pugnando ante las instancias competentes para que se les dé solución al problema, por lo que confía que en breve se asignarán los puntos de cada ejido.

Castro Villafuerte refiere que el proceso legal lo lleva a cabo la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu).

Dice que el área de litigio está en territorio de la comunidad indígena. “Por el momento estamos calmados, porque necesitamos también papeles, y a todos los ejidatarios se les está notificando  que es lo que se litiga”.

Asegura que en un tiempo trataron de evitarla, pero sin éxito.

Narra que todos quieren sacar provecho, “los taladores sacan la madera por el lado michoacano, pero también incluso algunos madereros de Acámbaro estuvieron sacando madera por este lado de Guanajuato, por el cerro de La Palma,  y de ahí llevaban la mercancía a San Antonio”.

Para seguir peleando el territorio se cumplió con todos los requisitos que pedían los tribunales y ahora el caso lo tiene la Sedatu, “su personal anduvo con nosotros  y dimos con todos los puntos limítrofes, ya lo que queremos es saber qué es lo que nos queda si son las diez mil hectáreas o menos y de ahí pedir al gobierno que vigilen que hagan algo, porque nosotros con que ‘ojos’ si no nos dejan cargan ni una pistolita”.

Anteriormente hace 30 o 40 años se mataban los ejidararios de Tócuaro con los de Ucareo, “sí hubo muertes y conflictos  de sangre. Es ese tiempo caía uno de aquí y otro de allá, las rencillas  eran constantes”.

Confiesa que no sabe con exactitud cuántos árboles talan, porque salen por el lado michoacano, en carros llenos de madera de pino y encino.

RC