Manuel Arriaga

Abasolo.- Debido a que los apoyos de las autoridades resultan insuficientes para atender todos los gastos que tienen que realizar las familias damnificadas por las inundaciones en las comunidades rurales de Abasolo, los mismos afectados se organizan y realizan cooperaciones económicas para cubrir los gastos cotidianos, como el pago a las personas que cuidan de las herramientas que tienen en el lugar de la contingencia, como los tractores agrícolas y las reparaciones de sus vehículos y maquinaría que utilizan para tratar de disminuir el nivel del agua.

El pasado viernes, los habitantes de las comunidades inundadas decidieron retirar la maquinaría agrícola con la que bombearon agua durante 11 días consecutivos, sus acciones lograron bajar el nivel de la inundación, aproximadamente 40 centímetros, en las comunidades de Huitzatarito, Santa Cecilia y Estación Abasolo.

Ese mismo día señalaron que los apoyos del gobierno para las reparaciones de la maquinaria averiada eran mínimos y que solo se limitaban a la entrega de combustible. Ante la incertidumbre por tener que costear, con sus propios recursos cualquier mantenimiento preventivo o correctivo a la maquinaria, el mismo viernes decidieron retirar al menos 5 tractores agrícolas que se encontraban trabajando en la zona de la comunidad estación Abasolo.

Este lunes, sostuvieron una reunión en las comunidades afectadas por las inundaciones donde acordaron continuar con la recaudación de recursos para solventar gastos imprevistos y poder pagar a quienes resguardan vehículos y maquinaría, que se encuentra en la zona siniestrada.

Hacen lo que pueden, ante la falta de apoyo

Un grupo de personas iniciaron una colecta en la comunidad Estación de Abasolo desde el pasado 24 de septiembre, una de las afectadas por las inundaciones, para obtener los recursos que les permitan mantener las bombas agrícolas en funcionamiento.

Desde ahí, urgieron a las autoridades de los tres niveles de gobierno a traer equipo especializado que ayude a la tarea, pues, aseguraron que lo verdaderamente urgente es disminuir el nivel del agua en el área siniestrada para que los ciudadanos se reincorporen a su vida cotidiana.

Señalaban la falta de apoyo por parte de autoridades y el la falta de respaldo para reparar las máquinas con que ellos mismos sacaban el agua estancada de las comunidades inundadas.

Por ello, ese mismo día retiraron sus tractores, para evitar una descompostura mayor, ya que estos llevaban trabajando sin parar las 24 horas.

Por su parte el gobernador, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, prometió que enviaría dos bombas de alto flujo para seguir disminuyendo los niveles de agua en la zona siniestrada.

En su visita a Pénjamo, el 25 de septiembre, el gobernador reiteró que, en Abasolo, no hay para dónde aventar el agua porque los ríos siguen llenos. Dijo que incluso, ha urgido al secretario de Gobernación a nivel Federal emitir la declaratoria de desastre para que los campesinos afectados puedan cobrar los seguros de sus cultivos.

LC