Foto: Martín Rodríguez

Luz Zárate

Celaya.- Claudia Álvarez de 49 años, es mamá de cuatro hijos y se dedica a hacer la limpieza en el Mercado de Abastos, ahí trata todo tipo de desechos y en el último año ha estado expuesta de manera cotidiana al Covid-19, sin embargo, pensar en su hijo de ocho años le da fuerza para salir adelante.

Claudia es madre soltera pero también ya es abuela, tiene tres hijos ya mayores de 31, 28 y 27 años, y nunca imaginó que se embarazaría del más pequeño que ahora tiene ocho años.

Contó que tiene un nieto de la misma edad que su hijo pequeño y que no imaginó que la vida le daría la oportunidad de volver a ser madre, por lo que, entre sus dos hijas y el apoyo de su hijo, decidió separarse de su pareja y sacar adelante a su hijo entre todos.

“Para mí fue una sorpresa, pero también una bendición, tuve que empezar de nuevo y aprender a ser mamá, yo no sabía lo que era dar un biberón o cambiar los pañales, pues cuando yo crié a mis hijos eran pañales de tela y yo los amantaba, mis hijas me enseñaron, pero fue una bendición”, platicó.

Aunque gran parte de su día la pasa bajo el fuerte rayo del sol y sus ingresos no son abundantes, ella no tiene miedo a las complicaciones de la vida o ser madre soltera, pues tiene fe en Dios y su hijo le da la fortaleza que necesita cada día cuando regresa a casa.

“Para mí ser mamá es algo muy importante porque los hijos nos dan alegría, nos enseñan cómo ser papás, ellos nos dan lecciones, cada niño nos da amor, nos da ternura, cuando uno llega enojado fastidiado ellos nos dan ternura y se nos quita todo con una sola palabra, eso es lo que hace falta al mundo: amor. Yo no me esperaba a mi hijo más pequeño, al principio pensé que los síntomas del embarazo era la menopausia, pero cuando confirmé que iba a ser mamá fui muy feliz”, mencionó.

Platicó que tener el rol de mamá, pero también suplir a un papá no es fácil, pues los hijos requieren amor, atención, cariño y entrega, pero también mucha disciplina y protección, además de dotarlos de lo que necesitan.

Resaltó que siempre es bueno honrar a la madre, porque es quien da la vida y en su caso su mamá tiene 83 años y la sigue atendiendo, cuidando y amando.

LC