Redacción

México.- El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, emitió a los diplomáticos del país acreditados en el extranjero un manual sobre cómo actuar frente a elecciones en otras naciones y la postura que deben asumir.

Mediante un documento denominado ‘Instrucciones Acerca de Pronunciamientos sobre Resultados Electorales en el Extranjero y Cambios de Gobierno en Países Extranjeros’, el canciller instruyó a las representaciones de México y a todo el personal de la Cancillería mantenerse “respetuosos” de los procesos electorales en otros países, y sólo pronunciarse sobre sus resultados una vez que éstos concluyan, conforme a sus leyes, costumbres internas e instituciones.

Lo anterior, luego de que el pasado 11 de noviembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenara a Ebrard difundir la Doctrina Estrada en las embajadas de México.

Hoy en la mañana pedí, porque lo sugirió el canciller Ebrard, que se redactara un memorándum para todas las embajadas y consulados, y que anexara el texto básico de la Doctrina Estrada. Como dicen los abogados cuando se enojan, que les leyera la Constitución”,

explicó ese día el mandatario en la mañanera.

El periódico El Universal, publicó ese mismo día que el equipo del candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Joe Biden, tuvo comunicación con la embajada de México en Washington para proponer una llamada entre el virtual presidente electo y el Jefe del Ejecutivo mexicano.

La embajadora de México, Martha Bárcena, comunicó la sugerencia a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), sin embargo, recibió la orden de explicar a sus interlocutores estadounidenses la decisión de México de esperar para reconocer el triunfo de Biden y emitir una felicitación, detallando que tal decisión está basada en la Constitución, en donde se delinean los principios de política exterior, particularmente el de no intervención.

El documento que llegó a las subsecretarías de Relaciones Exteriores, la Consultoría Jurídica y las representaciones de México en el exterior, incluyó una clase escrita de lo que son las doctrinas Carranza y Estrada, para justificar el por qué no debe haber pronunciamiento sobre procesos electorales sin resolución oficial.

Según la información, el espíritu, los términos de ambas doctrinas y los principios normativos ofrecen una guía y parámetros claros, sobre la forma en que debe actuar el Estado mexicano frente a una amplia gama de contextos y situaciones internacionales.

El titular de la SRE señaló que, respecto a los procesos electorales de otros países, resulta necesario establecer de manera explícita la no intervención de México en los asuntos internos de otros Estados, entre los cuales se incluyen formas de organización, de gobierno y/o de elección o nombramiento de sus dirigentes.

México no otorga reconocimiento a otros gobiernos. Se limita a mantener o retirar, cuando lo crea procedente, a sus agentes diplomáticos y a continuar aceptando, cuando así lo considere procedente, a los similares agentes diplomáticos que las naciones respectivas tengan acreditados en México (…) [Tampoco] se pronuncia sobre el resultado de procesos electorales en países extranjeros, de cualquier nivel de gobierno, hasta que éstos concluyan conforme a su legislación, costumbre interna y decisiones de sus instituciones,

precisó.

Ebrard subrayó que los principios de México respecto a resultados de procesos electorales extranjeros y cambios de gobierno en los países, se sustenta en principios originados en la Doctrina Carranza de 1918 y la Doctrina Estrada de 1930.

En su fracción 10, el artículo 89 de la Constitución determina que dentro de las obligaciones del Ejecutivo federal está el dirigir la política exterior y celebrar tratados internacionales, sometiéndolos a la aprobación del Senado.

Con información de El Universal

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