A 25 años de su plata

Podio en Barcelona 92’.

El exmarchista conmemora el cuarto de siglo de su hazaña en Barcelona 1992

Notimex 

CDMX.- Cruzó la meta con el rostro perlado en sudor, con el cansancio en las piernas, levantó los brazos en son de triunfo tras una caminata-trote en el Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM), con lo cual festejó Carlos Mercenario la conquista de su medalla de plata en los Juegos Olímpicos Barcelona 1992.

Carlos conserva el calzado que utilizó aquel 7 de agosto de 1992.

Terminó extasiado y cómo no, ya son 50 años encima de edad, pero mantiene la forma atlética que le permitió dar 25 vueltas a la pista del CDOM, donde desde muy temprano llegó acompañado de sus padres y su hermana, además de su entrenador en esa cita olímpica, José Alvarado.

A 25 años de aquel acontecimiento personal, para el deporte mexicano y para el olimpismo universal recordó que “no te das cuenta (de la dimensión). Carlos Girón (medallista en Moscú 1980) me anticipó que ‘cuando llegues a México algunas cosas van a cambiar’”, recordó.

“No se da cuenta uno en el momento, se va entendiendo poco a poco. Cuando llegué a mi colonia me hicieron los vecinos caminar de la entrada del fraccionamiento a mi casa”, compartió.

La plata de carlos fue la única presea que ganó México en los JJ.OO. de Barcelona 92’

Describió que “escuchaba mi corazón como si tuviera los oídos tapados o si me estuviera escuchando por dentro y cuando cruzó la meta vi entre muchos espectadores una bandera de México y me percato que esa bandera de México la levantaban mis papás y veo el gusto que les causó a ellos, a muchos mexicanos e incluso a muchos extranjeros”.

Entonces vivió esa sensación al grado que se dijo “valió la pena, por compartirlo y por dar estas alegrías”.

Esta mañana estuvo con él José Alvarado, el entrenador responsable del equipo de caminata en Barcelona 1992 y quien describe a Mercenario Carbajal como un atleta lleno de virtudes para la disciplina, lo cual abonó con entrega, dedicación y sacrificios.

También llegó Adrián Navarro, quien integró el panel de jueces, y sin saberlo fue quien dio la tarjeta que significó la descalificación del polaco Robert Korzeniowski y de esta forma el mexicano pasó de la medalla de bronce a la de plata.

Durante las 25 vueltas a la pista del CDOM fue acompañado el medallista por su hijo, también del mismo nombre y en la misma disciplina. “Alcanzó la gloria del olímpico y me siento más orgullo de celebrar los 25 años con él, a su lado y haciéndolo feliz. Voy a seguir sus pasos y tratar de mejorarlos”.