A 18 años, no se puede olvidar ‘Domingo Negro’ 

Luego de tres explosiones las fuerzas militares tomaron parte de las acciones de rescate.

Cada día que pasa se pierde en la memoria de los habitantes aquel trágico hecho

Roberto lira

CELAYA, Gto.- A18 años de la mayor tragedia en Celaya, el Domingo Negro, tanto autoridades como sociedad han dejado poco a poco en el olvido esta fecha, la pirotecnia sigue siendo explotada en las calles y los deudos y lesionados cada vez reciben menos apoyo, asimismo, la ceremonia que se realiza cada año para recordar este acontecimiento cada vez es menos atendida por la ciudadanía en general.

Hace 18 años los celayense pasaron uno de los capítulos más trágicos de su historia, la explosión de una bodega con pólvora en la avenida Antonio Plaza, que mató a más de 70 personas y dejó heridos a centenares más. El domingo 26 de septiembre de 1999 alrededor de las 10 de la mañana inició un incendio en la Abarrotera Celaya, lugar donde de manera ilegal se almacenaba pólvora misma que causó varias explosiones, siendo la más fatal la segunda de ellas.

Gerardo Arellano Martínez, docente de profesión y bombero por vocación, fue uno de los primeros en llegar al sitio, aun cuando ese día no se encontraba en funciones vio la columna de humo y acudió a la emergencia. En este trágico evento salvó la vida, pero perdió la pierna derecha. La segunda explosión lo impacto de lleno lanzando varios metros, hasta caer entre los escombros, de donde salió arrastrándose.

A pesar de sus heridas, ‘El profe Gerardo’ no se ha dado por vencido y continúa ejerciendo la labor de maestro donde trata de concientizar a sus alumnos del riesgo de la pirotécnica. Mencionó que durante este tiempo de parte de las autoridades municipales se le ha entregado en dos ocasiones prótesis, mismas que no han sido de buena calidad y que han terminado por romperse, sólo la primera prótesis ha sido de buena calidad y ha durado casi los 18 años que tiene de su accidente, en ese año costó alrededor de 180 mil pesos, hoy en día tiene un valor aproximado de 250 mil pesos. Arellano Martínez mencionó que a pesar de que esta tragedia marcó su vida, de ella tiene recuerdos felices, como el haber vuelto nacer y que su madre se lo celebrara cada 26 de septiembre.

Desde ese día, el Ayuntamiento prohibió la venta y quema de material pirotécnico, sin embargo a la fecha se siguen detonado cuentes, tanto por la ciudadanía como en eventos religiosos.

Ante esto, el obispo de la Diócesis de Celaya, Benjamín Castillo Plascencia, señaló, que es tiempo de reconsiderar esta prohibición, pero bien reglamento.

“No es tanto que no se tiren cohetes, es tiempo de que se estudie bien eso, no es el problema tirar cohetes en otro lado lo hacen sin ningún problema, la cosa es que no se siguen los reglamentos o se hace a espaldas de quien tiene la responsabilidad”, comentó.

La secretaria particular, Flor de María Carrillo Lazos, comentó que a 18 años de la tragedia se sigue apoyando a un grupo reducido de personas afectadas por las explosiones. Hay 19 convenios de condonación del pago de agua y 16 convenios de condonación del impuesto predial.

Además, se apoya a tres de las personas que resultaron lesionadas en el Domingo Negro: la señora Ernestina Lizardi, el señor Leonardo Pérez y el profesor Gerardo Arellano Martínez, quienes han recibido ayuda en gastos médicos, viáticos y transporte para asistir a sus citas médicas, así como prótesis.

Carrillo Lazos señaló que en su momento se estuvo apoyando a más personas, sin embargo el número ha ido a la baja, debido al fallecimiento de algunos de ellos, sin embargo quienes aún necesitan de ayuda se pueden acercar a la secretaria particular, donde se valoraría cada caso y si fueran personas afectadas por las explosiones del Domingo Negro se analizaría el apoyo.

Este día que se cumplen 18 años de esta tragedia será el primero en que no se realice ningún evento conmemorativo de la fecha debido a que uno de los principales organizadores y defensor de los afectados, Florencio López Ojeda se encuentra enfermo.

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