COMPARTIR

 

Hace 15 días la Conagua ratificó dos denuncias ante la PGR, pero la explotación continúa

Damián Godoy

SAN MIGUEL DE ALLENDE, Gto.- Desde hace por lo menos dos años, ladrones saquean impunemente la arena de los ríos San Damián y Laja, en San Miguel de Allende.

Los delincuentes alteran el entorno ecológico de la región norte del estado y ponen en riesgo a la población que habita cerca de las riberas, sin que las autoridades los frenen; el desastre ambiental es evidente y los habitantes, en su mayoría, temen denunciar.

Quienes sí se arriesgan, esperan la reacción contundente del estado y la federación… que simplemente no llega.

Humberto Navarro de Alva, director local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), aseguró que en los 2 años 10 meses que lleva en el cargo no ha otorgado permisos para la extracción de materiales pétreos.

“Quien hoy manifieste que tiene una concesión emitida por la Comisión Nacional del Agua para explotación de materiales pétreos, debe ser, sin duda alguna, una concesión apócrifa o irregular, y habría que revisarla y hacer una denuncia, porque no hemos emitido una sola”, afirmó.

Incluso, reveló que hace 15 días ratificaron un par de denuncias penales ante la Procuraduría General de la República (PGR) por la extracción ilegal de arena en los ríos San Damián y Laja. En total, agregó, suman ya ocho denuncias por situaciones similares en todo el estado.

materialistas-la-cieneguita_0345
La Cieneguita

A la vista de todos

En el camino que conduce a las comunidades La Vivienda, El Capadero y Tierra Blanca de Abajo, a diario se observan decenas de tolvas que van y vienen desde los campos de extracción hasta la cabecera municipal.

materialistas-la-cieneguita_0333
La Cieneguita

Los vehículos están cargados con grava y arena sustraída de una parcela localizada a 10 metros del río San Damián, en la comunidad Tierra Blanca de Abajo.

Desde hace tres semanas, una decena de hombres extrae el material de lo que antes fue un sembradío de maíz, con apoyo de una retroexcavadora y una pala mecánica.
La delegada de la comunidad, María del Pilar Quintero Muñoz, afirma que esta actividad ofrece un ingreso a los habitantes de los poblados aledaños, pero ha dejado un notable deterioro en el medio ambiente de la zona.

Ahora no hay ni árboles: delegada

La mujer, de origen otomí, advierte que si no se frena la explotación, ese tramo del río San Damián desaparecerá y la zona quedará completamente árida.

“Yo pienso que el agua se va a ir hacia abajo y nos vamos a quedar cada día más secos. Porque antes la humedad duraba más, era más para el ambiente lo verde y duraban más los árboles. Ahora veo tanto hoyo que la máquina ha metido en todo el río, entonces el agua va más para abajo, y nos está afectando mucho los que vienen, pues ya está uno más allá que para acá”, dijo.

Te podría interesar:  Dan 10 días para demoler cafetería del Metropolitano

Quintero Muñoz recuerda que hace 40 años inició la explotación del afluente, el cual ahora luce erosionado y ya modificó su ruta original. También lamenta que hoy escaseen las aves, ranas, tortugas y peces que en otra época se observaban en las pequeñas lagunas que se formaban con las lluvias.

“Cuando yo estaba chiquilla había mucha jara, mucho sauz y mucha yerba. Pero cuando ellos sacan la arena, van escarbando la raíz del árbol, y cuando llega el agua se van dos, se van tres, se van cuatro (árboles), y ya quedó pelón allí y feo.

“Ahora no hay ni árboles ni jara. Antes quedaban unos charcos muy hondos, unas lagunotas de agua y ahí habían muchos pescaditos, pero ahora ya no hay ni lagunas, ni charcos”, recordó.

Depredadores, más activos desde 2015

El panorama en lo que alguna vez fueron sembradíos de maíz y frijol entre los poblados de La Vivienda, Cruz del Palmar y El Espejo, hoy luce desértico debido a la explotación sufrida por los depredadores de material pétreo.

Es una extensión de 10 hectáreas en la que sólo quedan montones de piedras de río, entre moscas y vegetación marchita, por donde cruza un débil río San Damián que 2 kilómetros abajo converge con el afluente del río Laja, el cual también muestra alteraciones en su cauce por esta actividad.

comunidad-la-vivienda_8777
La Vivienda

Los pobladores de las comunidades La Cieneguita y Montecillo de Nieto afirman que la extracción de arena se incrementó notablemente desde el año pasado, lo que ha ocasionado que el río tenga mayor profundidad y las raíces de los árboles queden expuestas a la corriente, y a la postre mueran.

Son árboles con más de 10 metros de alto, cuyos troncos poco a poco se recuestan sobre el afluente del Laja, y que al morir son arrastrados por la corriente. Este fenómeno ocasionó que el puente vado de La Cieneguita se encuentre totalmente bloqueado, por la saturación de ramas y troncos que el río se llevó a su paso.

Ni con evidencias actúan las autoridades

Habitantes de esos poblados el año pasado fotografiaron la maquinaria que extraía la arena del río Laja con la finalidad de mostrar a las autoridades ambientales lo que estaba ocurriendo, pero nada pasó.

También se manifestaron para clamar porque se impidiera la operación de estos grupos, pero sólo lograron que los explotadores se retiraran por unos días… y después volvieron.

Te podría interesar:  Conagua investigará a fondo Leche León

Aureliano Cerritos, esposo de la delegada de La Cieneguita, contó que la gente que extrae la arena suele argumentar que cuenta con permisos del gobierno municipal para realizar labores de desazolve, pero sólo es una treta para seguir con la explotación de los mantos pétreos.

“Nos afecta mucho porque todo se va abajo. Los barrancos se llevan los árboles que se han cuidado un buen rato para que en poco rato se destruyan; y sí sería bueno parar eso y que haya una solución para que no sigan destruyendo, porque es una destrucción lo que están haciendo estas personas”, consideró.

Don Aureliano compartió que él posee un terreno en el que cosecha maíz, y aunque asegura que empresarios de San Miguel de Allende han intentado ir a sacar arena, él no lo permite.

“Yo sí me les he ‘puesto al brinco’. Han querido llegar hasta ahí, un muchacho llamado Alejandro es el que traía las tolvas, no sé si la maquina sea de él. De hecho tienen un banco de arena, pero les llamamos la atención, mi señora que es delegada y yo como afectado”, acusó.

El director local de la Conagua, Navarro de Alva, reconoció que algunos grupos han estado explotando los materiales sin permisos, no solo en el río Laja sino en otros cauces del estado. Estos actos, dijo, son considerados delito federal por ser un daño al patrimonio de la nación.

“Hemos hecho la invitación a los ayuntamientos para que nos hagan las denuncias, si tienen conocimiento de este tipo de hechos, que pueden generar un problema al medio ambiente y a las comunidades por el debilitamiento o fractura a las estructuras de los cauces, que traería como consecuencia el desbordamiento de ríos y poner en riesgo a la población”, advirtió el funcionario federal.

Principales repercusiones

• Deterioro del medio ambiente y suelo (que termina árido) de la zona.
• Disminución de los caudales de los ríos.
• Modificación de sus cauces.
• Exterminio por la extracción prolongada de: aves, ranas, tortugas y peces.
• Disminución de la población de árboles.
• El fenómeno ocasionó que el puente vado de La Cieneguita se encuentre bloqueado, por la saturación de ramas y troncos caídos al río.
• Debilitamiento o fractura de las estructuras de los cauces.

…Y riesgo para la población

• El debilitamiento o fractura a las estructuras de los cauces traerían como consecuencia el desbordamiento de ríos e inundaciones, poniendo en riesgo a la población.

* Con información de Sandra Xicotenca