Pólvora e infiernitos

0
COMPARTIR

POLVORA E INFIERNITOS Miguel Zacarias

LA REPLICA DE MIGUEL ÁNGEL CHICO

SU DERECHO. A propósito del comentario en la columna de ayer sobre las penurias priistas, su onda grupera y las expectativas rumbo a 2018, el senador Miguel Ángel Chico Herrera ejerce su derecho de réplica y por supuesto, aquí le damos curso.

SÍ ES PEÑISTA. Para empezar, Chico Herrera envía algunas evidencias de su defensa del presidente Enrique Peña Nieto. Una entrevista de radio en una radiodifusora irapuatense del pasado 16 de enero y una nota informativa aparecida en <correo> ese mismo día en la que habla del jefe del Ejecutivo como “el presidente de las grandes reformas”.

MATICES. Acuso recibo de ambos datos que matizan el cuestionamiento pero me sostengo. La intensidad con la que los políticos, no sólo el senador Chico Herrera o los guanajuatenses, sino prácticamente todos los priistas se subieron al tren de la popularidad de Peña Nieto, no tiene ninguna comparación con la defensa institucional pero sin “emoción social” como suelen decir ellos, que hoy proyectan en los medios de comunicación. No les queda de otra.

Publicidad

Grados. Los políticos no tienen reparo ni límites cuando quieren dejar claro un respaldo y que además quede constancia de ello no en uno o dos, sino en todos los medios. Otras veces sólo lo hacen por encimita. Para quedar bien y reprimir su sentimiento de culpa.

OTRA PRUEBA. Es algo normal y usual. Ahí están los panistas de Guanajuato que se juntan para anunciar el reforzamiento de las medidas contra el ‘gasolinazo’ a lo largo y ancho del estado. En todos los frentes y redes sociales repiten su cantaleta.

ALCANCES. Pero eso sí, el dirigente estatal blanquiazul, Humberto Andrade, tuvo el cuidado de lanzar la nueva fase del plan ‘anti-gasolinazo’ en Irapuato acompañado de varios correligionarios. Tuvo el cuidado de no hacerlo en León, donde tendría que haber asumido la fastidiosa tarea de enfrentar los cuestionamientos al alcalde Héctor López por el aumento a la tarifa del transporte. Le hubieran ‘matado’ la nota original.

LA OTRA PARTE. Regresemos a la réplica de Miguel Ángel Chico que tiene una segunda parte en la que es más explícito y acucioso en los datos. La de sus posibilidades y perfil para ser candidato del PRI a la gubernatura.

DATOS DUROS. Envía el senador Chico un par de datos de una de las últimas encuestas de Consulta Mitofsky en donde aparece por encima de las preferencias con respecto a Gerardo Sánchez García y como el más conocido de los aspirantes a la gubernatura, incluidos los del PAN, el mencionado Sánchez García y hasta del PRD y Morena.

SIN AMBAGES. “No creo que una posible candidatura mía lleve al PRI al despeñadero”, dice el senador de entrada.

EL PASADO RECIENTE. “A pesar de los pesares y quizá sin merecerlo no hay otro político dentro del PRI que tenga presencia en las encuestas como lo tengo yo, consistentemente desde 2006,incluso en esa elección estatalmente saque 100,000 votos en promedio más juntando todas las votaciones estatales de alcaldes o de diputados federales o locales”, abunda Chico.

MAL ENDÉMICO. “Podré tener, y los tengo, muchos defectos, pero nadie puede tacharme de corrupto como algunos priistas sí lo están; el promedio de senadores de todos los partidos pertenecen a cuatro comisiones, yo pertenezco a seis; presido la Comisión del Trabajo, soy secretario de dos: Estudios Legislativos  y Reforma del Estado, integrante de RTC, Gobernación y Derechos Humanos. Nadie en el Senado preside una comisión y es secretario de dos y soy presidente de un organismo continental: la Confederación Parlamentaria de las Américas. Sí he perdido elecciones. ¿Quién del PRI en Guanajuato no ha pasado por eso? No es impresentable mi posible candidatura”, concluye el senador.
NÚMEROS. El senador Chico esgrime varios datos, la mayoría incontrovertibles porque se trata de estadísticas y detalles de su participación política actual.

Te podría interesar:  Sugiere Gobernador a Secretarios que se regresen y no negociar con E.E.U.U.

EL 2018, ANTICIPADOS Y REMISOS

LA CARRERA. Y en efecto, hoy la pregunta en el tricolor no es quién le da posibilidades de ganar en Guanajuato sino con quién obtiene más votos en una elección como la de 2018 que, en este momento, pinta como la más compleja de las que ha enfrentado desde que perdió la presidencia de la República en 2000.

CRONOLOGÍA DE FRACASOS. En aquel momento, era la decadencia de un sistema político de más de 70 años en el país; en 2006, la emergencia del fenómeno López Obrador y la inercia de un PAN desde el poder al que le alcanzó para repetir. En 2012, el fenómeno Peña Nieto y el desgaste del PAN a nivel nacional y en Guanajuato, le permitieron al PRI soñar con el retorno. Salvo en esta elección, el PRI estuvo muy lejos del PAN en la votación estatal.

NO HAY. Si lo que quiere decir Chico es que no hay quien pueda competirle hoy en popularidad y reconocimiento al interior del PRI, tiene razón. Una de las tragedias del PRI en el estado es la ausencia de nuevas figuras o nuevos valores. Los que parten y reparten el pastel son los mismos de hace 12 ó 15 años.

UNO MÁS. Y como los candidatos no surgen de la noche a la mañana, es punto a favor para quienes tienen largo trecho recorrido aunque sus posibilidades de triunfo sean escasas, hoy por hoy. Cómo andará el tricolor que la otra opción que mencionan algunos, es Guillermo Ruiz de Teresa. Así de pobre, la caballada…

LA DEL ESTRIBO…

Este lunes, el Comité Salarial que integra a los tres poderes en el estado pinta su raya en el tema de austeridad en el estado.
Los diputados van a presumir que su plan de austeridad significará un ahorro de 9 millones en el gasto corriente de la legislatura. Los panistas juran que se ahorrarán 3 millones en el gasto programado de su bancada. En la fiebre del populismo, veremos cuántos ceros agregan otros poderes y otros actores. Aunque sea solo para taparle el ojo al macho.

grilla

 

MIGUEL MÁRQUEZ: LOS NUBARRONES ESTÁN AFUERA…

Las preocupaciones del gobernador Miguel Márquez, sus fierros en la lumbre, son otros y muy distintos a los que padecía hace exactamente seis años su antecesor Juan Manuel Oliva Ramírez.

Hoy, los nubarrones y flancos débiles de Márquez son muy puntuales. Son impredecibles. Van surgiendo en el día a día.

Hace seis años, con Juan Manuel Oliva, eran endémicos, profundos y carcomían su origen y razón de ser. Oliva había tenido que romper o por lo menos distanciarse con El Yunque, su cofradía de origen, en medio de un pleito de familia, inédito e insólito.

En lo interno, Oliva estaba, por ejemplo, muy lejos de lucir el control que ahora tiene Márquez en el frente de su propia sucesión. En aquel entonces, Márquez era el delfín olivista que trataba de poner distancia sobre la forma en la que El Yunque llegó a ser dañino para el PAN en Guanajuato.

Te podría interesar:  Pólvora e infiernitos

“Más PAN y menos Yunque” llegó a decir el ahora gobernador para marcar distancia con lo que desprestigiaba al olivismos que había tenido que echar de la Secretaría de Gobierno a Gerardo Mosqueda.

La dirigencia estatal del partido tampoco era incondicional de Oliva y hoy tampoco lo es de Miguel Márquez pero no tiene tantos resortes de poder como hace seis años.

Ricardo Torres Origel (qepd) era otro frente abierto con sus patadas al pesebre, abiertas, sin concesiones en ese momento. Hace un sexenio, en resumen, la relación PAN-Gobierno era un verdadero festín del desorden.

Un gobernador debilitado por la confusión de jerarquías entre el partido y la cofradía de donde emanó. Una dirigencia estatal con un gran poder para objetar y ponerse al tú por tú con el mandatario estatal.

Miguel Márquez, merced de sus resultados en procesos internos del PAN parece mantener a raya los demonios internos y se ha cuidado de no cultivar enemigos poderosos en los grupos de interés en el estado.

Por supuesto que tiene frentes abiertos en su gobierno. Pero en lo interno, ya hubiese querido Oliva tener ese azul despejado de hace seis años.

LA IMAGEN DEL DÍA

ESPECIAL

AUSTERIDAD, TRUMP: EL ACTIVISMO DE ROMERO HICKS

Muy activo y protagónico anduvo el senador panista y exgobernador Juan Carlos Romero Hicks durante los últimos días.

Primero, con el madruguete a su propio coordinador Fernando Herrera junto con otros cuatro senadores con los ha hecho bloque al interior del grupo blanquiazul a las medidas de austeridad de los azules en la Cámara Alta, y después, con un mensaje en video a través de redes sociales ante el arribo de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos difundido este fin de semana.

“Señor Trump, podrá intimidar a un mexicano que pronto dejará de ser el presidente de México pero el resto de los mexicanos no nos intimidamos” y luego remata: “sepa usted que su insulto a cualquiera de nuestros connacionales es un insulto a los 130 millones de mexicanos”.

El también exrector de la Universidad de Guanajuato ha asumido un perfil propio dentro de la bancada albiazul en la Cámara Alta, muy lejos de las grillas domésticas que dominan en su partido y que atraen más a sus compañeros como Fernando Torres Graciano o Pilar Ortega.

El primero de ellos, abierto aspirante a la candidatura a gobernador, y la segunda que ha abrazado algunas causas que tienen que ver con los derechos de las mujeres.

Romero Hicks sabe que nunca ha sido un dechado de carisma, explota su bagaje intelectual para posicionarse en ciertos temas que no suelen ser tan populares.

Memorables sus intervenciones para cuestionar a quien fuera secretario de Educación, Emilio Chuayfett, por el tema de la reforma educativa. Ahora lo hace en el recibimiento en la presidencia de Estados Unidos a Donald Trump.

Romero Hicks se abre paso en un flanco distinto al de sus compañeros de Guanajuato en el Senado. A veces parece distante de los temas domésticos en el PAN, pero aun así se las ha arreglado para mantenerse en los órganos de influencia de su partido muy a pesar de las pretensiones de sus malquerientes locales dentro del PAN. Ganó su lugar en el Consejo Nacional