Guanajuatenses que participaron en la Constitución Mexicana de 1917

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Ignacio López, entre los diputados que defendieron el territorio de Guanajuato

Oriundo de la actual Santa Cruz de Juventino Rosas, donde nació el 31 de julio de 1876, Ignacio López fue el diputado constituyente por ese distrito, al lado de su suplente José Serrato. Aún adolescente, llega a Guanajuato para formarse como ingeniero de minas, topógrafo y metalurgista en el Colegio del Estado.

Obtiene su título en 1900, practica su profesión y la enseña como profesor del propio colegio. El desafío maderista a la dictadura de Porfirio Díaz le encamina a la militancia política, primero en la clandestinidad debido a las medidas represivas y luego colaborando decididamente con los caudillos constitucionalistas.

Estos antecedentes le resultan valiosos para conseguir el voto de su distrito e integrarse al Congreso Nacional de 1916-1917, donde defiende con denuedo no sólo el ideario revolucionario, sino también la integridad de su entidad federativa.

En los primeros días de 1917 los diputados guanajuatenses se enteraron que sus colegas de Querétaro habían presentado una iniciativa respecto al artículo 46 de la Carta Magna en proceso. La propuesta pretendía aumentar la extensión de su estado con los distritos de Jilotepec del Estado de México, y los de Jerécuaro, Chamacuero de Comonfort, Apaseo, San Miguel de Allende y San José Iturbide, del estado de Guanajuato. Su argumento principal era la “falta de equidad y de acierto con que se ha procedido hasta ahora en las diversas veces en que se ha practicado la división política del territorio nacional. Nuestro estado de Querétaro –agregaban- ha sido uno de los más perjudicados por las sucesivas divisiones que se han practicado en los cien años de vida independiente de que ha disfrutado la Nación; y unas veces acrecentado su territorio y cercenado en otras, lo vemos hoy reducido a una superficie de 11,000 kilómetros cuadrados”.

El 5 de enero, los guanajuatenses, entre ellos Ignacio López, se opusieron con firmeza al sostener que “desde el punto de vista jurídico, ni los representantes del estado de Querétaro tienen derecho a pedir que se les dé lo que no es suyo, ni la H. Asamblea Constituyente, que darlo”. Objetaban en lo general: “Si al estado de Querétaro hubiera de dársele territorio por ser chico, lo mismo habría que hacerse con los demás Estados pequeños de la República, y todo ello provocaría dificultades políticas de gran trascendencia, que obstruccionarían la obra redentora del Constitucionalismo”.

Y en lo específico, argumentaron: “La iniciativa está fundada en que el estado de Querétaro es muy chico y el de Guanajuato muy grande; este es otro error. El estado de Guanajuato tiene una extensión superficial menor que la que tienen la mayoría de los estados de la República. Lo que sucede es que el estado de Guanajuato es muy poblado porque como es progresista las familias propias han prosperado y las extrañas, al ser recibidas con los brazos abiertos y agasajadas con una generosa hospitalidad han prosperado también y han acabado por identificarse con nosotros”.

Finalmente, la disputa no tuvo ningún efecto, como tampoco otras que surgieron respecto a otras entidades, pues la Constitución de 1917 no incluyó modificaciones mayores en la organización político-territorial de la nación.

Ignacio López repite como diputado federal en la XXVII legislatura, también por Santa Cruz y teniendo como suplente a Francisco Sánchez. Poco después, retoma la enseñanza de la ingeniería de minas en su estimado Colegio del Estado, y mantiene esta actividad hasta su muerte, acaecida en Guanajuato el 20 de octubre de 1935.