Duarte en prisión guatemalteca; sin agua caliente ni postre y ‘zapeado’

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Fotografía: especial

Autoridades penitenciarias de Guatemala aseguran que el exgobernador de Veracruz es un interno al que se le trata como a cualquier otro

SUN 

CDMX.- De un día para otro, el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, pasó de ser atendido en el hotel Riviera de Atitlán a ser un interno en la prisión militar de Matamoros, en Guatemala.

El vocero del sistema penitenciario guatemalteco, aseguró que Duarte de Ochoa es tratado como un inteno más, que no goza con agua caliente y que su alimentación consta de raciones de arroz, frijoles, huevos, crema, quesos, una pequeña porción de carne y no tiene postre.

“Tiene lo básico, su plancha de concreto con colchoneta y agua fría porque no hay calentador”, recogió el programa 10 en Punto, en una entrevista realizada por el reportero Francisco Santa Anna.

Duarte, quien se mostró sonriente durante su detención el sábado pasado, perdió la sonrisa este miércoles, en su primera audiencia, donde un grupo de internos, al parecer pandilleros de la mara le gritaron, e incluso un asistente a la misma audiencia lanzó un leve “zape” al exgobernador, quien volteó la cabeza al sentir el contacto.

El video, captado entre otros por Foro TV, circuló en redes sociales.

Duarte dijo el miércoles que no acepta ser extraditado a su país y pidió que su defensa estudie la solicitud una vez que México la envíe formalmente.

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En caso de que Duarte no acepte ser extraditado una vez que su defensa estudie el caso, su traslado a México podría demorarse al menos un año. En caso de aceptar la extradición, el ex gobernador sería enviado a México en menos de un mes.

El veracruzano está acusado de desvíos millonarios de fondos públicos, tanto federales como del estado.

“En este momento no puedo allanarme sino hasta que llegue la solicitud formal de extradición y sea evaluada por mi defensoría”, dijo Duarte, sentado frente al juez y custodiado por varios policías, durante una audiencia en la Corte Suprema en Ciudad de Guatemala.

“Esto no quiere decir que no lo vaya a hacer, sino que me reservo ese derecho hasta que llegue la solicitud formal de extradición y una vez siendo evaluada por la defensoría que está a cargo de este caso pueda determinar el que me pueda allanar”, añadió Duarte, visiblemente tranquilo, al juez.